22 de julio 2005 - 00:00

Cancilleres buscan acuerdo por el BID y obras públicas

Rafael Bielsa y Tabaré Vázquez
Rafael Bielsa y Tabaré Vázquez
Además de la clásica y recurrente crítica contra los subsidios agrícolas, Rafael Bielsa confirmó para hoy dos reuniones bilaterales clave. El ministro de Relaciones Exteriores se encontrará, en el marco del encuentro de cancilleres del Grupo de Rio, que hoy se desarrollará en el hotel Sheraton de Pilar, con su par brasileño Celso Amorim y con el uruguayo Reinaldo Gargano. Para ambos encuentros habrá dos mensajes separados: con el enviado del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva pasará revista a las obras públicas que la Argentina considera necesarias para apoyar la candidatura de Joao Sayad para presidir el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A Gargano le informará que Néstor Kirchner evitará cualquier encuentro bilateral con Tabaré Vázquez hasta que el presidente uruguayo no acepte formar una comisión de especialistas técnicos (tres por cada país) para evaluar si efectivamente la planta de celulosa es o no contaminante.

El temario de la cumbre de cancilleres y de los encuentros bilaterales que se concretará hoy es el siguiente:

• BID. El 27 de julio se elegirá al sucesor de Enrique Iglesias, si Celso Amorim trae el mensaje que espera la Argentina, el gobierno argentino votará a favor de Sayad. Tal como adelantó ayer este diario, la clave es que el candidato brasileño acepte encarar obras de infraestructura por más de 5.000 millones de dólares en no más de cinco años. Entre otros proyectos se incluye el gasoducto que debe unir el yacimiento gasífero de Camisea (Perú) con el norte argentino y que le garantizaría a la Argentina la provisión de ese combustible para los próximos 10 años. Como el proyecto también es avalado por Brasil, sería de fácil aceptación por parte de Sayad.

Además, la Argentina quiere que el BID financie un paso ferroviario en el norte del país hacia Chile, el gasoducto para unir el sur boliviano con Salta y Jujuy, financiamiento para emprendimientos turísticos y la mayor obra postergada que tiene el país: la ampliación a dos carrilespor mano de la Ruta 14 que une la Mesopotamia argentina con el sur brasileño. Según la información que maneja el gobierno argentino, Amorim garantizaría el apoyo para todas estas obras.

• Planta de celulosa. Aunque todavía no haya hablado públicamente sobre el tema, Kirchner estaría a punto de enviarle un mensaje a su hasta ahora aliado Tabaré: no habrá ningún encuentro bilateral hacia el futuro mientras dure la gestión del argentino, si Uruguay no acepta formar una comisión con tres técnicos por cada uno de los dos países para que se determine si efectivamente la planta de celulosa es o no contaminante. Este será el mensaje que Bielsa le transmitirá al canciller uruguayo Gargano, incluyendo un ultimátum: la respuesta del gobierno vecino debería llegar antes de que culmine agosto. Más allá de este plazo, la Argentina comenzaría con procesos judiciales, incluyendo un reclamo ante la Corte internacional de La Haya.

• Nuevos mecanismos de financiamiento. Es un planteo que harán hoy en conjunto Bielsa y Amorim. En el caso argentino, se reclama al FMI que avale el plan ya implementado con España, de condonación de deuda a cambio de inversión en educación. Según la Argentina, el país europeo aplicará este mecanismo en lo que resta del año por un monto total de 70 millones de dólares, sobre más de u$s 1.000 millones de endeudamiento. Brasil propone otro tipo de mecanismo: no computar los gastos en infraestructura dentro del capítulo. Esto reduciría el porcentaje de superávit fiscal sobre PBI que reclama el organismo financiero internacional. Por ahora no tendría para la Argentina un gran impacto fiscal, pero si continúa incrementándose el volumen de obra pública, podría implicar una rebaja de al menos 0,2% sobre el producto en el reclamo de superávit del FMI. La Argentina propone no más de 3,2%, mientras que el FMI reclama periódicamente más de 4%.

• Haití. Según lo que aseguran la Argentina, Brasil, Chile y Uruguay (los cuatro países que enviaron tropas), la UE y Estados Unidos prometieron enviar ayuda a ese país por unos
1.000 millones de dólares para apoyar la salida democrática en ese país. Sin embargo, hasta ahora, sólo habrían llegado unos 100 millones de dólares. El Grupo de Río reclamaría hoy formalmente por estos fondos.

Además, se confirmará que no habrá un nuevo envío de tropas y que los cuatro países que forman la fuerza de paz se convertirán en los veedores de las elecciones presidenciales de octubre en Haití.

• Perdón de deuda. El Grupo de Rio reclamará que un listado de países latinoamericanos (los más empobrecidos) sea incluido en el programa de cancelación de deuda que se está planificando para los estados africanos. El reclamo es para
El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Guyana y varios estados caribeños.

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