12 de febrero 2004 - 00:00

Casi sin pensar, un nuevo récord

Casi sin pensar, un nuevo récord
Creer o reventar, pero según se comportó ayer el mercado, lo más gravitante del día fue el discurso de Alan Greenspan ante el Congreso. No es que el máximo banquero del mundo dijera nada nuevo, de hecho volvió a su clásico "jueguito" de lanzar una pelota para un lado y la otra en un sentido contrario, a fin de que no se lo pueda acusar de nada y no perder su fama de oráculo en caso de errarle con alguna de las dos. Es así que mientras advertía una serie de peligros como el creciente déficit, por otro lado afirmaba que una casi inminente suba de la tasa de empleo no afectaría el nivel de precios y que, por lo tanto, no tiene ningún apuro para modificar las tasas de interés y la economía. Si bien éste fue el mensaje que más se difundió entre los inversores, la realidad es que citó casi textualmente las palabras que unas semanas atrás derribaran al mercado (deberíamos decir que es una mala señal, pero coincide con la renuencia de mandar a la palestra el habitual "comité de daños" cuando la Fed se "va de boca") y no sólo eso sino que lanzó la advertencia de que si los déficit estatales siguen creciendo pronto podrían disparar un cambio de dirección en las tasas de largo plazo. Pero es claro que nadie parecía estar con ganas de hilar tan fino, y entonces lo que era un mercado que arrancó en negativo y estuvo así hasta las once de la mañana, salió disparado para cerrar el día en 10.737,7 puntos mostrando una mejora de 1,17%. Con esto no sólo el Promedio Industrial quedó en el máximo de los últimos dos años y medio, sino que el volumen negociado trepó a unos muy interesantes 1.700 millones de papeles en el mercado tradicional. Del tema Disney no nos olvidamos, pero hay demasiado para contar.

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