La carne de pollo pierde terreno frente a la carne vacuna por el aumento de precios en las góndolas. El consumo de pollo cayó 30% este año al compás de un aumento del producto que llegó a 40% como consecuencia de las subas en de los insumos de producción como soja y maíz, que cotizan en dólares, o los productos veterinarios que son importados y también acompañaron la suba de la moneda estadounidense. De esta forma, la clásica comparación entre el kilo de pollo contra el kilo de asado deja a la carne de ave muy lejos de la preferencia de los consumidores. La relación asado/pollo es un coeficiente entre el precio del asado y del pollo y explica los kilos de ave necesarios para adquirir un kilo de asado. Dicho índice se ubicó en 2 durante los años 2000 y 2001, pero ahora se sitúa en 1,5, dato que muestra claramente la pérdida en competencia de ambos mercados.
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Debido a que el dólar se encuentra estabilizado desde mediados de junio -situación que da cierto respiro a los precios-, es válido un análisis realizado por la Dirección de Ganadería e Industria Alimentaria de la SAGPyA: «La relación asado/pollo presenta un valor decreciente desde enero hasta junio. Si bien tanto el precio del asado como el de pollo han aumentado, el incremento ha sido más marcado en pollo (+39%) que en asado (+20%). No obstante, cabe señalar que el asado es el corte que menos aumento registró entre los cortes vacunos», dice el estudio. El consumo de pollo, que supo rozar 28 kilos por habitante/año durante 2001, apenas se ubica en 18 kilos este año, ya que dejó de considerarse un producto de sustitución por precios que ya no son competitivos debido a los aumentos en los costos de producción y a una oferta más acotada y generada en la desaparición de muchos avicultores, especialmente en la zona de Entre Ríos.
En esta competencia, la carne vacuna gana terreno, aunque el ganado en pie volvió a subir 3,5% ayer y ya acumula una ganancia de 20% en el último mes y de casi 40% en los últimos 60 días como consecuencia de una menor oferta de hacienda por una cuestión estacional que, según los analistas, estaría a punto de culminar con el ingreso de la primavera. De esta manera, la suba de la hacienda tiende a estabilizarse mientras el comercio minorista comienza a trasladar algunos márgenes que estaba absorbiendo durante el último semestre.
No obstante, la carne vacuna sigue recuperando el terreno perdido por el pollo, dado que el consumo de pescado, por caso, se mantiene estable, aunque sus precios crecieron 30% durante el primer semestre de este año, mientras el consumo de cerdo se ubica en 4 kilos, 50 por ciento menos que el año pasado.
Con este marco, la carne en pie tanto en el mercado concentrador como en las ventas directas se ubica en un margen de $ 1,6 y $ 2,2 por kilo vivo, según las categorías, con novillos que cotizaban ayer en $ 2,16, vaquillonas que se mantenían en $ 2,2 y terneros en $ 2,30.
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