China está dispuesta a reactivar la compra de productos agrícolas estadounidenses, pero condicionó la decisión a que ambas partes alcancen un acuerdo sobre recortes arancelarios recíprocos, según confirmó este jueves el Ministerio de Comercio del país asiático.
China exige una baja de aranceles a EEUU para destrabar la compra de productos agrícolas
Pekín supedita el paquete de importaciones por u$s17.000 millones a una reducción tarifaria mutua. Crecen las dudas sobre el cumplimiento de las metas anuales fijadas con Washington. Los detalles, en la nota.
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China reactivará compra: El país asiático comprará productos agrícolas si hay acuerdo por aranceles.
La hoja de ruta comercial tiene como antecedente la cumbre que mantuvieron Xi Jinping y Donald Trump en Washington durante septiembre. Allí se propuso un paquete de recortes arancelarios recíprocos por valor de u$s60.000 millones. La iniciativa contempla aproximadamente u$s17.000 millones en productos agrícolas estadounidenses que China importó durante 2024, aunque el esquema final todavía no fue cerrado por los gobiernos.
Huang Ling, portavoz del Ministerio de Comercio, señaló durante la rueda de prensa habitual que "China espera que Estados Unidos colabore con ella para crear condiciones favorables para el comercio agrícola entre ambos países mediante medidas como la reducción conjunta de los aranceles, la reducción de las barreras no arancelarias y la ampliación del acceso al mercado".
Desde Washington recordaron que, según lo anunciado por la Casa Blanca en mayo, China se había comprometido a importar u$s17.000 millones al año en productos agrícolas estadounidenses a partir de 2026, con un ajuste proporcional para el ejercicio en curso. Esta meta amplió los compromisos fijados en octubre previo, centrados específicamente en la compra de soja norteamericana.
El detalle
Aunque las importaciones de soja marchan según lo previsto, el ritmo de compra del resto del complejo agroalimentario muestra un rezago significativo. Un informe de la agencia Reuters precisó que, entre enero y septiembre, China concretó compras de carne y maíz estadounidense por apenas u$s7.200 millones, quedando por debajo de los compromisos globales trazados entre Washington y Pekín.
En ese marco, persiste la incertidumbre sobre cuándo comienza a contar el plazo del acuerdo de compra de productos distintos de la soja por valor de u$s17.000 millones, dado que EEUU no aclaró si el plazo comenzó con su anuncio de mayo o si no comenzará hasta que se hayan concretado las reducciones de aranceles propuestas por China.
Las importaciones de esos productos se situaron en su nivel más bajo para este período desde 2019, momento que coincidió con el punto más crítico de la primera guerra comercial entre Estados Unidos y China.
El aletargado ritmo de las compras incrementó las dudas sobre si las importaciones chinas aumentarán de manera significativa este año, lo que se suma a la presión que sufren los agricultores estadounidenses, ya golpeados por los elevados costos del combustible y los insumos.
Cabe subrayar que intermediarios del mercado agrícola indicaron a la agencia Reuters que resultaría indispensable una reducción de aranceles, para que las compras a gran escala vuelvan a ser comercialmente viables.





