Después de varias amenazas, la Argentina comenzó ayer a aplicar restricciones a las importaciones de Brasil. Las primeras trabas paraarancelarias cayeron sobre el calzado, producto con el cual debutó el Decreto 486/2005 que reglamenta las llamadas licencias no automáticas, lanzadas hace siete meses y con las cuales la Argentina se reserva el derecho de restringir el ingreso de mercadería si éstas pueden dañar potencialmente a algún sector. Según fuentes de la Aduana, están demorados en varios puntos de la frontera 3 millones de dólares en pares de zapatos y zapatillas deportivas.
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Según la reglamentación del decreto arriba mencionado, todo el calzado proveniente de Brasil debe tener una fecha de salida de plantas posterior al 1 de setiembre. Desde ese día comenzaba a funcionar el nuevo régimen. Este consta de una serie de trámites que debe realizar el fabricante o el importador para que se le autorice el ingreso de la mercadería. En este proceso intervienen al menos diez dependencias públicas, entre las que se encuentran la Secretaría de Industria, la Subsecretaría de Defensa de la Competencia, la Aduana (en varios niveles) y el Ministerio de Relaciones Exteriores, entre otros. Sólo si el importador de calzado ( trámite que también deben cumplir los textiles, máquinas de herramientas y una veintena de productos más) muestra en la frontera los papeles de estas dependencias, puede ingresar la mercadería.
El nuevo camino para aprobar el ingreso de mercadería reglamentado en el decreto incluye la posibilidad de aplicar salvaguardias (cupos) en el caso de que se demuestren efectos negativos. En el caso de los calzados retenidos, ni siquiera se llegó a esta medida, ya que lo que se reclama es que los importadores completen los nuevos trámites, lo que no cumpliría la mercadería demorada.
Los empresarios que quieren ingresar los pares de zapatos y zapatillas desde Brasil aluden que la fabricación fue concretada antes del 1 de setiembre, pero que hubo una demora en la llegada de los productos a la frontera. Desde el gobierno argentino se asegura que el argumento es inaceptable, ya que «estamos a 13 de setiembre y un par fabricado antes del 31 de agosto debería haber llegado al país como mucho entre el 5 y el 8 de setiembre; a no ser que haya tomado la ruta que viene por Colombia», según reflexionaba, con ironía, ante este diario un funcionario.
• Promesa
Esta es la primera vez que se decide aplicar las trabas paraarancelarias contra Brasil. La decisión se toma además en momentos en que desde la administración de Lula se prometió analizar la nueva propuesta que le dio Lavagna al canciller brasileño Celso Lafer en marzo de este año, sobre cómo aplicar restriccionesautomáticas en el futuro. Estas se basan en el reconocimiento mutuo de un tope de importaciones en algunos productos clave, a partir del cual el país afectado se declararía en condiciones de instrumentar cupos o incrementar aranceles para el ingreso de esos bienes.
Según los datos de la Secretaría de Industria, la tendencia en cuanto a la importación brasileña de calzado deportivo apunta a superar largamente este año los 8 millones de pares de 2004. La información oficial habla del ingreso potencial de unos 11 millones de pares, lo que implica 80% del mercado total. Sumando el calzado deportivo y el de vestir, de un mercado de unos 160 millones de dólares, Brasil importaría por más de 100 millones de dólares este año. «La idea es que Brasil no ocupe más de 50% o a lo sumo 60% del mercado. Por encima de ese número, comenzarán las trabas», aseguraba a este diario otro funcionario argentino.
Desde el gobierno brasileño se prometió estudiar la propuesta, pero hasta ahora no se llegó a una fecha definitiva para cerrar la negociación. El último encuentro en el que se tocó este tema fue la semana pasada en Rio de Janeiro, cuando el subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, habló con los negociadores brasileños sobre la medida y se resolvió quitar el tema de los acuerdos que Kirchner y Lula firmarán en noviembre en Foz do Iguaçú en el próximo encuentro bilateral presidencial. Sobre el momento en que Brasil contestaría por la oferta de Lavagna no hubo respuestas, lo que habría llevado a que el ministro decidiera comenzar con las trabas de manera unilateral, empezando con las importaciones de calzado.
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