Correo estatizado con pérdidas y ya sin monopolio agravará mucho el gasto público y terminó beneficiando a los Macri
Estatizar el Correo por decreto, como se hizo, puede estimular el ego populista del gobierno pero significará un desastre financiero para las arcas del Estado. El grupo Macri está satisfecho. Hasta publicó una solicitada de apoyo y pidiendo colaboración con el «nuevo dueño». El Estado pasa a aportar mensualmente a una empresa deficitaria. Además, asumió todos los pasivos y contingencias laborales (que se incrementan cuando «el patrón» es el Estado). A Franco Macri, que de decretarse una quiebra en poco tiempo podría haber perdido todo, lo salva, le permite zafar de una concesión donde había fracasado al operarla y donde era casi imposible lograr rentabilidad cuando ya no hay monopolio y sí mucha competencia en servicios privados siempre más organizados y a menor costo que lo que administre el Estado. La medida, además, les permite a los Macri iniciar un juicio (ya se habla de hacerlo por 1.200 millones de pesos) que, aunque tarde años, cobra-rá en buena parte. El abogado comercialista Daniel Vítolo analiza esta muy mal pensada estatización del gobierno. El único beneficio para el Estado es el llamado de atención a otras empresas privatizadas que sí son rentables, en manos privadas, desde ya.
-
Warsh juega a las escondidas con la suba de tasas
-
Los estados que te hacen ahorrar dólares: dónde comprar libre de impuestos en Estados Unidos
Tampoco queda claro si los contratos con grandes clientes que tenía el ex concesionario se traspasarán automáticamente al Estado o se renegociarán, y si habrá bajas en las estampillas, siendo que una de las causales de la rescisión fue la suba no autorizada que había aplicado el ex concesionario en los franqueos internacionales desde noviembre del año pasado, y en las últimas semanas en los servicios locales.
•Opiniones
•Transición
Fernández, al igual que el nuevo presidente del Correo, Eduardo Di Cola, se negó a anticipar una baja en los servicios postales. «No estoy en condiciones de afirmarlo -dijo-hay que ver cómo está operativamente la empresa y obrar en consecuencia.» Por su parte, ante la misma pregunta, Di Cola afirmó que «hay muchas incógnitas planteadas en la sociedad, les pido un poco de paciencia, en honor y homenaje a la prudencia, esperemos y vayamos viendo con qué nos encontramos».
El funcionario añadió que «la concesionaria tiene deudas anteriores al concurso y deudas posteriores que de algún modo tenemos que esclarecer». Añadió que «hay un juez de por medio, y por eso pido que se respete mi silencio».
Esto sugiere que el gobierno está esperando que la Justicia decrete la quiebra del Correo Argentino, luego de lo cual se debe proceder a la venta de los bienes de la sociedad, si los hay, y saldar las deudas pendientes por orden de privilegio.
•Etapa difícil



