16 de enero 2002 - 00:00

Crece consumo con tarjeta; con efectivo se compran dólares

Los argentinos vuelven a mostrar que once años de estabilidad no los hicieron olvidar los mecanismos de defensa contra la suba de precios, la inflación y los vaivenes financieros: en los últimos días las ventas con tarjeta de crédito se incrementaron de manera significativa porque -según fuentes del mercado financiero-la gente está usando los pesos que puede sacar del banco para comprar dólares, y usa el plástico para abonar todos los consumos que puede.

El beneficio que se busca en esta actitud es doble. El primero es el tradicional, «patear» para adelante el pago de las compras; el otro también es histórico, pero se había perdido desde la convertibilidad: hoy se compran dólares a (por decir un valor) dos pesos; si la semana próxima el dólar comprador está por encima de ese tipo de cambio, se habrá hecho una pequeña (o grande, dependiendo del monto involucrado) diferencia a favor del «especulador».

Pero seguramente no falta mucho para que las «rebajas» que ofrecen las vidrieras de (por ahora) algunos comercios por pago al contado se generalicen: es que los comerciantes también tendrán la misma apetencia por hacerse de efectivo y aplicar el mismo mecanismo que sus clientes.

Cabe recordar, sin embargo, que esos «descuentos» (en realidad recargos encubiertos por el pago con tarjeta) están prohibidos por las condiciones contractuales pactadas entre negocios y administradoras de medios de pago.

•Evaluación

Pero en las actuales condiciones de la economía (y del país en general) resulta difícil imaginar que las empresas de tarjetas vayan a eliminar de sus registros a comercios que apelen a ese mecanismo.

«Es prematuro hacer una evaluación: van apenas dos días de operaciones cambiarias»,
coincidieron fuentes de Visa y MasterCard, las dos principales empresas de tarjetas del país.

Sin embargo, admiten, «hay un dato llamativo: la cantidad de operaciones y la facturación en lo que va de enero están a niveles similares a los de diciembre. Y respecto de enero del año pasado, sumando crédito y débito, la cifra es muy parecida».

Esto, a pesar de que el público sigue teniendo problemas para pagar sus consumos con tarjeta. A pesar de la circular 3.294 emitida el viernes por el Banco Central, estableciendo los mecanismos por los cuales se pesifican las deudas en dólares contraídas a través de las tarjetas de crédito, ayer en varias entidades continuaban las dificultades para abonar los resúmenes de cuenta. Según fuentes de esos bancos, la situación iría solucionándose en los próximos días.

De hecho, muchos bancos están aceptando los pagos de sus clientes, pero no los imputan contra sus cuentas, por lo que -si bien el usuario no figura como moroso-sus saldos disponibles se reducen en forma considerable.

No ocurrió lo mismo, en cambio, con los créditos hipotecarios, prendarios y personales: los bancos ni siquiera están aceptando el pago en forma condicional de esas obligaciones, dado que -apuntan-no tienen todavía claro a quién hay que pesificárselos «uno a uno» y a quién no. Este beneficio alcanza a quienes, entre las tres clases de préstamos, no superan los cien mil dólares.

Tampoco están pudiendo pagar sus cuentas quienes tienen su caja de ahorro o cuenta corriente en pesos en un banco y su tarjeta de crédito en otro, en virtud de las restricciones impuestas por el «corralito», que entre otras prohibiciones establece la de la imposibilidad de transferir dinero de una cuenta a otra. El cliente puede, en todo caso, pesificar una parte de sus tenencias (u$s 3.000 en el caso de caja de ahorro; u$s 10.000 en cuentas corrientes), pero con el dólar libre a dos pesos parece un pésimo negocio.

Quienes tampoco hicieron un buen negocio son los que gastaron con su tarjeta en el exterior. Aun cuando hubieran iniciado y terminado sus viajes antes de la renuncia de Fernando de la Rúa, o la de Ramón Puerta, o la de Adolfo Rodríguez Saá, todos ellos defensores de la convertibilidad; aun cuando hubieran hecho sus compras y pagado sus cuentas seguros de que el dólar equivalía a un peso, mucho antes de la devaluación, deberán abonar esos consumos al dólar libre del día en que liquiden sus resúmenes.

•Dudas

Hasta esta semana había dudas al respecto; tal como reflejara este diario la semana anterior, algunos bancos y una de las administradoras de medios de pago insistían en que para los consumos en el extranjero previos a la devaluación debía aplicarse el uno a uno; otros bancos y «la otra» empresa de tarjetas decían exactamente lo contrario.

Finalmente, el Banco Central, a través de su circular 3.294, lo puso en negro sobre blanco: las compras en el exterior con tarjeta de crédito se pagarán al tipo de cambio libre
«independientemente de la fecha en que se originaran esas compras».

En sentido contrario, todo lo que se consuma en el país será expresado en pesos. Esto es así aun cuando el cupón de la tarjeta (de crédito o débito) estuviera expresado en otra moneda.

Dejá tu comentario

Te puede interesar