Posiblemente haya que encontrar en la doble página central de Ambito del lunes razones fuertes para que el ciclo de la Bolsa se esté consumando con atractivos contornos y que ya se han desvinculado de cualquier padrinazgo de afuera. Con el título de «El impuesto al cheque ya es mayor que la tasa de plazo fijo», el desarrollo de la nota hace hincapié en tan particulares momentos de nuestra historia financiera. La apoyatura en números nos dice que un plazo fijo rinde hoy 0,8% mensual, lo que no alcanza ni para cubrir 1,2% del impuesto al cheque. Se da así un círculo absurdo, donde se llega al extremo de enviarle el camión de caudales a su domicilio, si es que desea realizar un depósito efectivo de cierta magnitud, por módico costo. Todo, con tal de que un impuesto a un instrumento bancario no le coma el rendimiento que se puede llevar su dinero. Por allí se mezcla el asunto de las cauciones bursátiles, tema que tocamos en cupones de hace unos días, que resulta un canal natural del sistema de Bolsa, distorsionado quizá por la entrada de operadores puramente financieros en el circuito y en búsqueda de utilizar ventajas comparativas con el plazo fijo, hecho que no es problema de la caución, en todo caso resulta un doble nudo formado a un instrumento que es solamente un vehículo -el cheque- y no una colocación de ninguna naturaleza, con los propios bancos, que se han sentado sobre los depósitos, sin reciclar los mismos en los canales del crédito.
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Pero derivado de esto -y de otra rebaja de tasas de parte de la Reserva Federal- es que se han formado ciertos bolsones de dinero en busca de algún puerto donde poder sacar una renta apropiada. Y las tasas tan bajas, en cauciones, también se trabaja con 0,8% para el que coloca el dinero, animan a más operadores a tomar capital -dejando títulos en garantía- para retroalimentar el ciclo de los activos cotizantes. Cualquier incremento de solamente una rueda, o dos, sirve para financiarse y dejar el resto para que sea utilidad pura. Habíamos hecho notar que el instrumento más activo de mayo, por mucho, habían resultado los movimientos en cauciones y allí existe un mix singular de los que procuran una simple operación financiera, con los que quieren sacar en pocas ruedas las tasas de todo un año. Es una regla de oro, que el nivel de la tasa de interés es el peor veneno para los mercados bursátiles.Y se da en estos tiempos, y ante las recesiones que se viven en el mundo, un aplastamiento del nivel del costo del dinero: hecho que alienta a pasarse de andarivel y asumir cierta cuota de riesgo a cambio de utilidad equivalente a largo tiempo en otro tipo de activos. Si el grueso del hoy pasa por aquí, habrá que estimar cuánto puede durar el escenario en tales condiciones. Y de allí, proyectar un recorrido, a menos que se choque contra la propia madurez de los ciclos o la extravagancia en los precios que se alcancen. Pero, viendo el absurdo de lo que sucede en la Argentina con la colocación bancaria, se está sacando partido de tal época atípica. Informate más
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