El arranque de la semanita navideña pareció devolver el aliento a un índice que lucía demasiado «tironeado» por los toros y los osos, con un grado de elasticidad que lo convertía en un acertijo rueda tras rueda. En fecha donde el mundo se movió en dirección positiva, el Merval volvió a alejarse del riesgo de perforar los pisos de cuatro dígitos y poniendo distancias apreciables.
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Y estaría bien que se confirmara el gran objetivo alcanzado en 2003, con una trepada tan espectacular en los activos de riesgo, tal como lo merecían por haber resultado los de menor riesgo efectivo a lo largo de toda la crisis. Posiblemente el premio vino a raíz de ello, aunque se pueda encontrar diversidad de argumentos en que apoyar esa trepada que va en camino de duplicar los niveles de 2002. Está todavía pendiente el arribo de más capital a girar en el circuito, el «marketing» ha seguido ausente a pesar de algunos hitos que bien merecían ser exhibidos a la población común y no quedarse solamente dentro del ambiente aficionado a la inversión accionaria. Son fallas que siguen sin resolverse en el sistema y que peca por no salir a competir con las otras formas de inversión. Y que acumuló tantas virtudes ahora como lo es no solamente la suba en los precios durante 2003, sino esa seria capacidad de respuesta a los peores momentos de la crisis pasada y dando plena liquidez a lo suyo.
La Bolsa local no ha sabido consagrar en aspectos mucho más importantes que en mostrar una evolución de cotizaciones como en resultar la más segura y confiable, contradiciendo aquello de ser el circuito más peligroso para el capital. «Algo de lo que no se habla, no ha existido nunca...», reza la terminante máxima que sintetiza esta escasa relación entre el volumen que se puede girar en el mercado respecto de su evolución espectacular en el año y su alta muestra de consistencia en los peores momentos del país. ¿Qué condición puede faltarle a la Bolsa para ser una alternativa de máxima atracción? Sencillo: la falta de difusión y de penetración popular. Es un contraste mayúsculo ver anuncios con la vuelta del crédito bancario, con rentas que resultan mínimas, la recuperación de los inmuebles, la valorización de los campos por la soja y un circuito bursátil que prefiere el perfil bajo cuando tiene condiciones excepcionales que se le han unido, acaso como nunca en su historia...
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