3 de julio 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

Al parecer, las convulsiones de este primer semestre en el exterior -y en nuestro medio, a partir de marzo-han hecho que los índices de actividad y que se renuevan periódicamente fueran al programa «Cuestión de peso» para recobrar figuras más estilizadas. Y en verdad lo consiguieron; la dieta a que se vieron sometidos los mercados y las variantes de montos negociados, temores crecientes, acento en algunos rubros -como el petrolero-conllevaron una contracción de operaciones, en menos papeles que los requeridos para arribar a lo que se exige en la composición de los indicadores.

Siempre que no terminemos en una polarización excesiva de los negocios con acciones y que el mercado, otra vez, se vea expuesto a que con sólo el movimiento de algunas plazas principales se determine el rumbo de las ruedas, no deja de resultar beneficioso que se sacuda el árbol. Y caigan varios de los frutos en exceso, que llegaron a conformar el Merval en fechas recientes. Poseer un listado -supuesto líder y esencia mínima de un mercado-donde lucían más de 40 papeles figurando como representación de un total actuante que rara vez supera los 70 títulos tratados en cada rueda era obesidad pura. Solamente imaginar la composición de un Dow Jones, que representa a miles de compañías apenas con unas decenas de integrantes, da la idea de cierta ridiculez que se había producido por obra de la excesiva dispersión de los negocios. Ahora sonó la etapa de la contracción y se fue formando un embudo, donde el gran dinero atraviesa por menos plazas: muy líquidas. (Recordemos que los listados se renuevan trimestralmente, pero computando operaciones de último semestre.)  

Y bien, del Merval más expandido se fueron a partir del lunes una docena de nombres. Quedando ahora en torno de las «30 industriales» del Dow. Este indicador y el Burcap -que define por capitalización-fueron los que se adelgazaron en gran medida. Todavía más que el anterior se contrajo la nómina, saliendo dieciséis compañías de su composición.

Mucho más sobrio el Merval Argentina; allí salieron tres acciones, pero ingresó una: la reciente Banco Patagonia. Y en el Merval 25 -que es fijo en su número, como su nombre impone-hubo dos bajas, contrapesando con dos ingresos.

Hasta en el Indice Bolsa, que es un mapa general, se produjeron egresados; cuatro papeles menos se computan ahora. El tema es que de tener que nombrar tantos indicadores distintos, y eso que no damos los pormenores por firmas, a uno se le puede ir una página entera. La conclusión global, comparando mercado y sus medidores, sería: ¿conviene sostener tanta exuberancia de índices para tan poco?...

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