Reducir el déficit, inflación y brechas: los próximos desafíos del Gobierno

Economía

Tras el acuerdo con los bonistas, y más allá de la negociación con el Fondo, analistas plantearon las necesidades macroeconómicas a afrontar.

Reducir el déficit fiscal primario, controlar las brechas cambiarias y la inflación luego de la fuerte emisión realizada por la pandemia, además de alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, son algunos de los desafíos que tiene por delante el Gobierno luego de haber reestructurado la deuda con los bonistas. Así lo plantearon distintos economistas consultados por Ámbito.

“Lo primero que necesita la Argentina es crecer con estabilidad. Ese es el objetivo principal que tiene la economía y todo tiene que estar subordinado a esa meta. Entonces, si uno mira cómo hacerlo, la Argentina tiene hoy desequilibrios muy grandes macroeconómicos, resultado de años anteriores muy difíciles y por la pandemia. Tenemos un déficit fiscal primario de casi 6 puntos del Producto, que lo tenemos que financiar enteramente todavía, y creo que por bastante tiempo, con el Banco Central. Con lo cual, eso genera un riesgo de inflación. Hay una brecha cambiaria que, a pesar de esta noticia, sigue siendo importante y creo que, mientras esté esa brecha, al Banco Central se le hará muy difícil acumular reservas”, señaló Miguel Kiguel, director de Econviews. Y agregó: “Hace falta bajar la inflación, porque hoy la inflación verdadera no se sabe, es muy difícil de medir y es un tema muy importante”.

Justamente, según Kiguel, esos desafíos “seguramente van a estar todos en la discusión con el FMI”: “Es algo que ya anticipó el Gobierno y que me da la impresión que va a llevar bastante negociación, como pasó en el Gobierno de Macri, sobre todo en lo que ha sido la política cambiaria. Creo que vamos a tener algo parecido. Creo que el Fondo va a tratar de acompañar a la Argentina, pero como institución tiene ciertas reglas y parámetros que utiliza y no se puede desviar demasiado de esos parámetros”.

Por su parte, Daniel Artana, economista jefe de FIEL, señaló que de cara a la negociación con el Fondo se debe tener “un programa fiscal y monetario consistente”. “Ese programa fiscal requiere ir reduciendo el déficit fiscal primario, que sería que el resultado fiscal corregido por el ciclo sea neutro. ¿Qué quiere decir esto? Que todo lo que te mejore la economía y mejore la recaudación, es para bajar el déficit primario. Y a medida que recupera la economía, se van bajando los aportes tipo ATP e IFE que hizo el Gobierno”, sostuvo Artana a este diario, y aclaró: “El gasto subió en términos transitorios por la pandemia y los recursos bajaron de forma transitoria y no permanente. Eso deja, para después, que si recuperás todo, volvés al déficit de 2019, que es un punto del PBI. Y tenés que ir a un punto de superávit, en la proyección de mediano plazo de Guzmán. Ahí hay que ver cómo hacer eso. Para mí, requiere de reformas estructurales. Por ejemplo, en el tema previsional”.

En ese sentido, Artana concluyó: “Si ese programa luce consistente, te va a ayudar en términos de confianza a tener una mayor demanda de activos en pesos y eso te da más espacio para deshacer toda la emisión que hiciste (y vas a hacer en los próximos meses), con menos impuesto inflacionario. Impuesto inflacionario va a haber, porque además el Fondo, y el propio Guzmán lo puso en sus proyecciones, va a pedir que mejore la posición de reservas. Y las reservas se compran con pesos, por lo tanto es más emisión. Además del tema fiscal, tenés el tema de la compra de reservas. Es decir, parte del impuesto inflacionario tiene que ir a acumular a las reservas, no a resolver el tema del déficit”.

“Hay dos grandes desafíos de acá al verano, diría. Uno, que el Gobierno empiece a pensar lo antes que pueda en cómo empalmar esta salida de la deuda y esta transición hacia la salida de la pandemia, con un esquema macroeconómico que tenga como objetivo mostrar si se empieza a recalibrar la cuestión fiscal a la que lamentablemente tuvimos que incurrir por el tema de la pandemia. Es decir, que el Presupuesto presentado en el Congreso dé alguna pista de que, por ejemplo, si este año el déficit fiscal primario es 7 puntos del PBI, que el año que viene por lo menos va a ser la mitad”, analizó Pablo Goldín, director de Macroview, quien agregó: “Y el Banco Central, deberá mostrar cómo va lidiando con su política monetaria y su política cambiaria, un poco más descomprimido ahora con el tema de la deuda resuelto, pero tiene que ver cómo va encarrilando toda esta andanada de pesos que se emitió por la pandemia, para que de acá a unos meses no vuelvan a aparecer presiones cambiarias”.

Para Goldín, también será un desafío la negociación con el FMI: “A diferencia de los bonistas, el Fondo dice: ‘Te voy a dar un préstamo, te voy a ir dando desembolsos, pero vos te tenés que comprometer a una política económica de meta fiscal, monetaria, cambiaria’. El menú de toda la vida del Fondo. Y esa negociación va a ser políticamente dura, difícil”.

Según afirmó Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina, el acuerdo con los bonistas era un primer paso para comenzar a recuperar la economía. “Condición necesaria, pero no suficiente”, remarcó el economista a Ámbito, y agregó: “Ahora, uno puede decir que el próximo paso en tema de deuda es el FMI. Pero creo que antes que eso, primero hay que bajar la incertidumbre sobre una de las grandes incógnitas que quedan, que es el desequilibrio fiscal y monetario que se armó producto del covid. Estuvo perfecto cómo reaccionó el Gobierno: no tenía financiamiento, tenía que emitir, se hizo el IFE y el ATP, pero ahora la pregunta es cómo se sale hacia adelante. Qué va a pasar el año que viene con el déficit. En 2019 fue medio punto del Producto, este año andaríamos en 7 años del producto. ¿El año que viene será intermedio? Eso es un punto importante porque en la medida que vos sigas teniendo un déficit grande, no va a haber financiamiento externo de un día para otro, entonces si tenés mucho déficit primario, vas a tener que seguir emitiendo”.

Sigaut Gravina remarcó también que “a mayor certeza, mayor recuperación”. Y en ese sentido, destacó la importancia de las medidas para materializar la recuperación: “Puede ser a través del mercado interno, o externo. Pero hay que ver cómo se va a hacer. Hay que buscar equilibrio en el comercio internacional. Saber qué incentivos va a haber, por ejemplo, para algunos sectores específicos. Es algo que, creo, podría estar dentro del paquete de 60 medidas”.

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