21 de abril 2003 - 00:00

Definen hoy si LAPA sigue volando o va a la quiebra

El conflicto que empezó el jueves con el virtual «lockout» de LAPA debe definirse hoy, lo que pone al gobierno en una situación por lo menos incómoda, a seis días de las elecciones. O hay un acuerdo para que los accionistas aporten capital de trabajo o la empresa dejará de volar e irá a la quiebra.

De alguna manera, el ministro Roberto Lavagna quedaría como responsable por no haber firmado antes el decreto para subsidiar el combustible de aviación que hoy representa 53% de los costos operativos en los vuelos de cabotaje, mientras que antes de la devaluación equivalía a 18%; en tanto, los precios de los pasajes tuvieron sólo una leve suba.

El ministro de la Producción, Aníbal Fernández, se reunirá por la tarde con representantes de LAPA y de los gremios. El funcionario ya anticipó que el crédito del Estado para que LAPA tuviera combustible para volar llega hasta hoy (serían unos 400.000 pesos), «porque el problema era no dejar al público varado en plena Semana Santa».


Fernández dijo a este diario que hará «el mayor esfuerzo posible para salvar la fuente de trabajo», pero también admitió que «la única forma de salvarla es encontrar quién ponga dinero». «Si nadie lo pone -añadió-, una empresa que está en convocatoria y no tiene capital de trabajo no puede salvarse.»

No obstante, está claro que el gobierno buscará todas las formas para que LAPA no quiebre a seis días de las elecciones. Pero, para eso, necesita que los accionistas de LAPA o el principal de ellos, Aerosur, una empresa privada boliviana de aviación, no declaren la quiebra.

Para hoy a la mañana, está prevista una reunión del directorio de LAPA, convocada por Mario Folchi, el abogado allegado a Eduardo Eurnekian que, cuando éste vendió la compañía, se quedó con una parte minoritaria de las acciones y fue nombrado presidente. Folchi renunció el miércoles, pero los representantes bolivianos que se fueron el jueves a la mañana de Buenos Aires no se la aceptaron, por lo cual sigue al frente de la empresa.

Podría ocurrir que, simultáneamente a la reunión de directorio, el gobierno firme el decreto con el subsidio al combustible por el cual las empresas aéreas empezarían a pagar $ 0,58 por litro, mientras que actualmente abonan alrededor de $ 1,10.

Los fondos para ese subsidio debían salir, según el proyecto de Fernández, del nuevo canon que pagaría Aeropuertos Argentina 2000 (AA 2000) si se aprueba la renegociación del contrato.
Según trascendió en medios oficiales, las nuevas condiciones contractuales ya habrían sido aprobadas por la Comisión Bicameral del Parlamento, con lo cual el presidente Eduardo Duhalde podría también firmar el decreto con la renegociación, y, de esta manera, tener disponibles los fondos para el subsidio.

Pero los recursos también podrían salir de otro lado, como de las retenciones a las exportaciones petroleras, y resolverse por un período breve de 30 días, y no por 90, como se pensó en un principio, según se planeaba, entre otras alternativas, ayer en el primer nivel del gobierno.

Pero la historia no es tan sencilla, porque nadie sabe si Aerosur reaparecerá, y los accionistas locales tiene poco peso y no estarían en condiciones de poner fondos.
Según trascendidos confiables, la empresa se quedó sin luz por falta de pago en uno de sus talleres principales, desguazó por lo menos dos aviones y vendió las turbinas para conseguir efectivo, y hasta el miércoles tenía unos $ 200.000 en caja, pero los accionistas no quisieron usarlos para pagar por lo menos parte del combustible del fin de semana. Se sabe, además, que para el Jueves Santo LAPA tenía programados doce vuelos, cuando, en realidad, sólo contaba con aviones para hacer cinco.

Hay quienes dicen que los representantes de Aerosur crearon a propósito una situación caótica, para llegar a la quiebra. Otros piensan que fue una manera de presionar al gobierno para que se firme el decreto con el subsidio al combustible. Pero no hay seguridad de que esto sea suficiente: AA200 se encargó de informar ayer que LAPA le debe unos 9 millones de pesos por tasas aeronáuticas, y también se sabe que LAPA tiene una fuerte deuda con American Falcon por usar sus aviones.

En medio de esta confusión, hay quienes en el gobierno confían en que el dueño de American Falcon, Fayed Chehab, compre LAPA.
La posibilidad fue categóricamente descarta por Chehab a este diario. «LAPA no es hoy una oportunidad, y nosotros no somos aventureros», dijo.American Falcon tiene cuatro aviones, más uno más que ingresa esta semana al país, y a lo sumo, con el tiempo, podría ser adjudicataria de alguna de las rutas de LAPA, si ésta finalmente quiebra, después de la sobreexpansión de los '90, el accidente de 1999 y la sucesión de nuevos dueños que no puso dinero fresco.

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