Desmintieron renuncia de Blejer al BCRA, pero se van directores

Economía

Cuatro directores del Banco Central presentaron sus renuncias ante Mario Blejer, presidente de esa entidad. Ayer fue una tensa jornada en la que hubo versiones en las que hasta se incluía al propio Blejer entre los renunciantes. Todo esto obligó a una desmentida oficial, pero los directores Amalia Martínez, Roberto Reyna y Felipe Murolo se alejarán. A la primera ya se le aceptó la renuncia; al resto, se le dio licencia. A ellos se suma el superintendente de Entidades Financieras, Guillermo Lesniewer -un cargo estratégico-, quien también hizo llegar a Blejer su dimisión. La crisis se desencadenó por los fuertes cortocircuitos que existen con Economía, -puntualmente con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen- por la solución al «corralito». Pero en realidad es el corolario a una larga lista de diferencias: ya se emitieron 2.000 millones más de lo presupuestado para todo el año, sigue la caída de depósitos por la demora en resolver el «corralito» y por los amparos. En el Central también reclaman la sanción de la ley de inmunidad para evitar desfilar por Tribunales en caso de ordenar el cierre de bancos. En este sentido, al Scotiabank se le dieron anoche 30 días más de suspensión. El francés Crédit Agricole (accionista principal del BISEL, el Suquía y el de Entre Ríos) no aceptó aportar más fondos -necesitaba u$s 30 millones- y ahora para solucionar sus problemas de liquidez, se le busca comprador y pasaría a manos de un grupo de entidades liderado por el Banco de Córdoba. Es delicado el tema, porque ocurre justo cuando se necesitaba más cohesión en el equipo económico.

En medio de una ola de rumores que se intensificó después de las 15, el presidente del Banco Central, Mario Blejer, tuvo que salir a desmentir -a través de la oficina de prensa de la institución- su inminente renuncia.

La dimisión de miembros del directorio de la institución y las discrepancias sobre el proyecto para flexibilizar el «corralito» que impulsa el ministro de Economía, Roberto Lavagna, fueron los detonantes de las versiones. « Por ahora no se va, pero desde el Ministerio de Economía están haciendo todo para empujarlo», aseguraba un funcionario muy cercano a Blejer ayer a última hora en los pasillos del Central, dejando entrever que la interna está más que caliente.

Lavagna lo llamó a Blejer desde Europa y le manifestó encontrarse «sorprendido» por los rumores, pero rápidamente fue tranquilizado por el titular del Central. Ambos habían desayunado juntos el día anterior por la mañana y no había surgido siquiera un amague de renuncias. Sí, en cambio, hubo cuestionamientos de Blejer por la falta de cálculos técnicos que estaban acompañando la propuesta para modificar el «corralito».

Desde Economía apuntan a los banqueros por los rumores sobre la eventual salida de Blejer: «Como no les gusta lo que estamos preparando para el 'corralito', salen a enrarecer el clima. Sobre todo los bancos extranjeros», aseguraron altas fuentes del Palacio de Hacienda.

Concretamente, ayer se confirmó la salida de
Amalia Martínez, quien entró al Central como directora el año pasado, junto con Roque Maccarone, presidente hasta fin del año pasado. También había trabajado en la Secretaría de Finanzas en la primera gestión de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía.

Martínez justificó su renuncia en un ofrecimiento recibido del sector privado,
e íntimamente reconoció estar «cansada» de la función pública.

Otro director,
Roberto Reyna, también presentó su dimisión, pero no fue aceptada por Blejer. Justificó su pedido por causas de estrés, pero finalmente le dieron una semana de vacaciones.

• Experto

Reyna llegó al BCRA en 1998 de la mano de los senadores justicialistas. Pero con el tiempo fue mutando el perfil hasta transformarse en un experto en cuestiones normativas, alejándose parcialmente del ambiente político.

Felipe Murolo, otro director que llegó con Roque Maccarone, también expresó su voluntad de irse. Estuvo los últimos quince días de vacaciones y no tiene demasiado peso en el directorio, pero en la cúpula del BCRA querían patear para adelante su alejamiento para no generar más ruidos en un momento de alta sensibilidad
.

Los directores más cercanos a Blejer continúan en sus funciones por su expreso pedido,
aunque también hubo renuncias no aceptadas. En la lista de los más cercanos figura Guillermo Lesniewier (director y superintendente), Alejandro Henke (vicesuperintendente y cuyo pliego como director se niega a aprobar el Senado) y Aldo Pignanelli, vicepresidente de la entidad y hombre de estrecho vínculo con el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde.

En el caso puntual de Lesniewier, el más comprometido en caso de cierres futuros de bancos por su funciones como superintendente, hace varios días que ya le dejó su renuncia redactada a Blejer
. Pero ésta -al igual que en el caso de Reyna- tampoco fue aceptada.

«Si Blejer se va, el que recibirá un fuerte cimbronazo es el propio Duhalde», se esmeraban en explicar ayer desde el Central. Más allá de lo cierto o no de la aseveración, la cercanía del funcionario con los principales directivos del Fondo Monetario Internacional, donde trabajó por más de veinte años, es una puerta de entrada clave en estos momentos.

• Objetivo

El objetivo fundamental ahora pasa por obtener un acuerdo con el organismo que permita destrabar créditos pendientes. Y para eso -sostienen en el gobierno- es importante demostrar la mayor cohesión interna.

En el Central esperan que Lavagna «entre en razones» el martes próximo, cuando se reúna con los principales funcionarios del FMI en Washington, incluyendo a su director gerente
Horst Köhler. Según entienden los técnicos de la autoridad monetaria, la nueva fórmula para flexibilizar el «corralito» puede dar lugar a una emisión descontrolada y, por ende, a la hiperinflación. Pero Lavagna sostiene que no avala el plan BONEX con bonos compulsivo incluido por el enorme costo fiscal que tendría para el Estado.

La conflictiva relación del Banco Central con el Ministerio de Economía pasa por varios frentes:

• El tratamiento futuro del «corralito»:
los cañones del directorio del BCRA apuntan al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que es quien propuso -entre otras cuestiones- el esquema de permitir la desprogramación de depósitos con compra de bienes. « No tienen en cuenta el resultado monetario que esto provocaría.Y ni siquiera piden ver los números que estamos manejando», aseguran. Según Nielsen, el Central defiende la postura de los bancos, fundamentalmente los de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA). Por eso, decidió armar un frente común con los bancos públicos (Nación, Provincia y Ciudad) para defenderse de los embates.

• Cancelación de créditos con títulos públicos:
la opción de aplicar bonos al pago de deudas calificadas en situación 4, 5 o 6 (o sea con mora superior a los 120 días), venció el miércoles. El Ministerio de Economía quiso prorrogarlo ante el pedido de legisladores y de cámaras empresarias. Pero en el Central se opusieron, asegurando que los bancos no pueden seguir incorporando títulos a su cartera ya que necesitan hacerse de efectivo.

• Responsabilidad ante la creciente emisión:
el directorio del Central está preocupado por el incremento de los redescuentos otorgados a los bancos en las últimas semanas. Sólo el viernes pasado (día de rumores varios sobre la salud de los bancos) tuvo que otorgar nada menos que $ 1.000 millones. «Estamos firmando ayudas a distintos bancos, pero esto no es sostenible sin un esquema ordenado. Lamentablemente, en Economía siguen mirando para otro lado y no quieren ver el problema», aseguran. En Hacienda, por el momento, no parecen prestarle demasiada atención al incremento de la emisión, que ya superó los $ 5.000 millones, o sea $ 1.500 millones más de lo previsto en el programa monetario.

• Reclamos por la ley de inmunidad:
en el Central no desconocen que están asumiendo importantes riesgos de futuras demandas penales. La emisión que superó ya los límites del programa monetario ($ 3.500 millones) y un eventual cierre de bancos pueden complicar al directorio. Por eso, reclaman la aprobación de la ley de inmunidad (o indemnidad) para evitar un desfile por Tribunales en los próximos años. Roque Fernández, quien fue presidente del Central desde 1989 hasta 1996 antes de asumir como ministro de Economía, aún tiene causas pendientes por el cierre de los bancos Feigin y Basel, decididos hace siete años.

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