Ferreres: "La quita de capital debe ser de 20% a 25%. Con eso puede funcionar"

Economía

Para el titular de la consultora OJF, el equipo económico tiene más miedo que experiencia, pero sabe que no puede fallar en algunas cosas. Opinó sobre la reestructuración y de lo que está por venir.

Orlando Ferreres cuenta con la experiencia de haber estado de los dos lados del mostrador. Incluso participó en los comienzos de los cambios que se iniciaron en los 90. Hoy se muestra un poco escéptico sobre las perspectivas del país, sobre todo por el modelo económico que se impulsa, bien alejado de su óptimo (similar al de los 90) para volver a crecer sostenidamente. Estima que el tema deuda deberá estar cerrado entre mayo y junio. Proyecta una inflación para este año de más del 40%. A continuación, lo más relevante de la entrevista con este diario.

Periodista: ¿Qué escenarios posibles de canjes de la deuda proyectan?

Orlando Ferreres: Hicimos varios estudios, uno como si fuera el caso uruguayo de 2003 (una reestructuración con bonos de liquidez y de postergación de los pagos), otro como el de Ucrania, el de Israel y otros más. Pero si no hacés una quita de capital, no hay caso, no anda.

P.: ¿Una quita de cuánto?

O.F.: Alrededor del 20% al 25%.

P.: ¿Tan poco?

O.F.: Con eso anda.

P.: ¿Quita de capital e intereses?

O.F.: Quita de capital y más plazo, pero con los mismos intereses.

P.: O sea, con el mismo cupón, digamos de 7%.

O.F.: Sí, exacto.

P.: ¿Eso da que es sustentable la deuda?

O.F.: Es sustentable en el sentido de que el dinero que necesitas no representa demasiado de las reservas, de la cuenta corriente. Puede funcionar.

P.: ¿Con un plazo de gracia de más menos cuánto?

O.F.: Y de cinco años. Con eso anda. Es más, coincide con lo que dijo Stiglitz que hay que hacer una quita importante.

P.: ¿Pero importante es 25%, si algunos inversores me hablan de 40%?

O.F.: Sí, es mucho más que la uruguaya, que no fue nada. Pero hubo una corrida de plazo.

P.: ¿Esa es la simulación que les dio, pero cuando conversan con clientes-bonistas qué les dicen, qué quita toleran o creen que se pedirá?

O.F.: Unos tienen la impresión de que quizás no haya ninguna quita y otros que dicen 15% a 20%.

P.: Pero algunos hablan de 40%.

O.F.: Cuarenta, no sé si va a ser aceptado. Con 25% es un porcentaje razonable que puede funcionar.

P.: Hoy parece más fácil renegociar que en 2005 porque ahora están todos concentrados en Wall Street y Londres. ¿Qué umbral de tolerancia tienen?

O.F.: Sí,además está aceptado que 75% es razonable. Hay que sentarse a negociar con el 75%, que no es poco. Pero la otra vez cuando fue Lavagna y Nielsen obtuvieron poco del exterior, porque si bien tuvieron 50%, era 70% de acá y 30% de afuera. Hoy creo que ya aceptaron una quita, porque los bonos ya bajaron y después recuperaron un poco, aunque igual están perdiendo.

P.: ¿Aceptan la quita porque ya están “hechos” o porque así se sacan este problema de encima?

O.F.: Creo que el tema es que muchos se quieren sacar el problema de encima, por lo que he escuchado.

P.: Suponiendo que el canje fuera exitoso, etc. etc., acá no viene un dólar más por un tiempo.

O.F.: No, no vienen. Además no hay ningún incentivo para que vengan. ¿Qué incentivo hay?, salvo que salga la ley de Vaca Muerta con algunas ventajas.

P.: Sí, pero es algo acotado, para un sector y una región. No es un plan de privatizaciones como en los 90, por ejemplo.

O.F.: No es tan chico, pero no es lo de los 90, ni Brasil. Además este Gobierno quiere hacer más grande al Estado y negociar con alguna empresa multinacional como en el caso de Vaca Muerta.

P.: Es prematuro para hacer un balance, pero por lo visto hasta ahora, ¿era lo que esperaba o se sorprendió para bien o para mal?

O.F.: No me sorprendió nada, era lo que esperaba. Más o menos coincide, a grandes rasgos, con lo que pensábamos como un escenario de concertación más o menos acordada con el macrismo. Las medidas eran esperables.

P.: Por ejemplo, tema jubilados era de cajón que algo hacían, pero el resto está todo pendiente de resolución, cómo se ajustarán las jubilaciones, las tarifas, ¿qué salida intuye?

O.F.: Creo que la Argentina no tiene perspectivas de futuro para la mayoría de la gente, sobre todo, de clase media. Muchos se quieren ir.

P.: ¿Cómo ven las perspectivas sus clientes que tienen los fierros enterrados acá?

O.F.: Tratan de defender lo que tienen. No ven mayor consumo, ni mayor inversión, tampoco mayor exportación porque con las retenciones siguen con una economía estancada.

P.: Pero muchos de ellos se quejan y ganaron mucha plata con el kirchnerismo.

O.F.: Por supuesto, incluso algunos tienen plata a pesar de Macri.

P.: ¿Plata para invertir?

O.F.: Para invertir, pero no acá. La mayoría de nuestros clientes son empresas grandes, son sucursales de multinacionales. Desde afuera ven la cosa estancada, pero intentan mantenerse, no piensan en irse por más dificultades que haya.

P.: Está claro que entre el modelo que usted plantea para salir del estancamiento y volver a crecer sostenidamente y el pensamiento del actual Gobierno hay un abismo. Su modelo es idílico, nunca se va a llegar a esa Argentina que plantea de reformas estructurales, economía de mercado, etc.

O.F.: Al contrario, va bien a lo opuesto.

P.: ¿Pero debe haber algo en el medio, quizás lo que intenta hacer Alberto Fernández. Entonces lo que puede esperarse es un ciclo de estancamiento, crecer 1%, caer 1% y así sucesivamente?

O.F.: Sí, 2% o 2,5% pero no estamos hablando de crecer al 8% como en la década de 2000.

P.: La de Néstor...

O.F.: Sí, y de Cristina.

P.: Pero se venía de un desastre.

O.F.: Pero aprovecharon la capacidad instalada y después hicieron inversiones. Si toma punta a punta da un crecimiento de 2,5%. Hubo mucho crecimiento cuando se estaba 30% por debajo de la capacidad.

P.: Una vez que presenten la propuesta de la deuda se conocerá el plan económico.

O.F.: El Gobierno va a hacer la plancha y además tampoco el mundo anda muy bien, China crece menos, Brasil también, EE.UU. tampoco tira, o sea, a la Argentina no la empuja nadie.

P.: Pero hay plata para los emergentes. Lo que necesita Argentina es un vuelto.

O.F.: Sí, pero fíjese que la deuda argentina es algo así como el 90% del PBI, mientras que la de Grecia es 180% del PBI y sin embargo paga 1,5% de interés por la deuda. Pero se jodió unos cuantos años. Ahora recuperó turismo y con eso banca la parte financiera.

P.: ¿Si la receta no le sorprendió y conoce a varios funcionarios del Gobierno, qué es lo que más lo inquieta o preocupa?

O.F.: Acá la falta de crecimiento es un tema clave. Ahora tiene que arreglar la deuda, el sector público, pero no sacaron nadie, ni empleados, ni jubilados ni pensionados ni planes.

P.: ¿Pero Ud. creía que lo iban a hacer, ni Macri lo hizo?

O.F.: Para nada. Al contrario, lo aumentó. No tuvo objetivos para eso. Sólo devaluó y bajó el gasto público en dólares, pero no lo bajó en proporción del PBI.

P.: ¿Cómo viene la inflación?

O.F.: Va a ser más baja. Está dando más baja en enero, algo así como 2,5% a 2,75%. Es más bajo, pero no aplican ningún aumento.

P.: Pero después hay que ajustar.

O.F.: Después viene el problema. Se acumula todo, tarifas, dólar etc. Ahí la pregunta es ¿puede funcionar?, “¡No!”. Sí, la inflación baja al principio, pero después no.

P.: ¿Aún descarta un fuerte salto inflacionario, no digo híper.

O.F.: No creo, porque no hay dónde hacerlo. No es como con Alfonsín, donde había un desastre monetario ahora está todo más o menos organizado.

P.: ¿Cuándo debería estar cerrado el tema deuda?

O.F.: Entre marzo y junio debe estar cerrado.

P.: ¿No le preocupan las Leliq y los Pases?

O.F.: Pueden bajar la tasa un poco más, pero con una inflación de más de 40% mucho más no puede bajar. Si hubiera una tasa razonable, habría más demanda de crédito.

P.: No se ve el inicio de un círculo virtuoso.

O.F.: Acá hay un tema político, lo que me preocupa más es hasta cuándo Alberto Fernández va a poder manejar esta posición intermedia entre ambos modelos extremos, porque se agota.

P.: ¿Qué déficit primario proyecta con el paquete lanzado?

O.F.: Alrededor de 1% del PBI suponiendo que los salarios públicos no se recuperan ni las jubilaciones que sólo se mantienen como la inflación. Aun así da un déficit primario de 0,9% del PBI.

P.: ¿El tipo de cambio real es adecuado?

O.F.: Si uno le pone derechos de exportación y deja el mismo dólar, les está sacando más a los exportadores.

P.: ¿Pero es competitivo $60?

O.F.: No, ya no alcanza. ¿Hasta cuándo estará en $60? La paridad teórica de equilibrio da $65 para fin de año, o sea no está muy atrasado ni está tan bien. El de Néstor hoy es $100. Pero cuidado que la inflación va a ser más de 40%.

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