Varios empresarios se pronunciaron por estos días respecto de las últimas medidas. El de la construcción Aldo Roggio dijo que las apoyaban, porque «tienen por objetivo sacar al país de la recesión e incentivar la competitividad». El empresario cordobés encomió también la aplicación de impuestos a los combustibles para financiar obras de infraestructura, y la calificó de «decisión creativa, ya que movilizará las economías regionales». Por su parte Enrique Cristofani, del Banco Río, aventuró que «nuestra estimación de créditos hipotecarios otorgados para este año, que rondaba los u$s 500 millones, podría verse superada en función de la desgravación impositiva anunciada por el ministro Cavallo». Muy optimista Cristofani elogió sin reservas los efectos de las medidas que instrumentará la cartera económica. El banquero agregó que no lo preocupaba «en absoluto una hipotética devaluación, a pesar de que 60% de nuestra cartera minorista está formada por créditos hipotecarios, 90% de los cuales está en dólares». Y negó que su negocio principal sea prestarle al Estado: «Lo hacemos cuando nadie más quiere hacerlo. Preferimos prestarle a la gente en hipotecas, aun cuando la tasa de retorno sea inferior a la de los bonos de la deuda, porque queremos cementar relaciones a largo plazo con nuestros clientes».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario