José Luis Espert, Miguel Kiguel, Fausto Spotorno, Daniel Marx.
Si bien la primera reacción de los economistas fue cautela, varios salieron ya a advertir que las medidas de blanqueo de capitales son algo contradictorias respecto a lo que pregonaba el Gobierno principalmente sobre la pesificación de la economía.
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"Creo que es el certificado de defunción de la pesificación", remarcó el economista José Luis Espert en diálogo con ámbito.com. Y se explayó: "Como la demanda de dólares no aflojó, entonces me rindo y no fuerzo más la pesificación y hago que traigan los dólares". Para Espert marca una doble contradicción ya que "el discurso era pesificar la economía y ahora se va a contramano, pero también es ilógico este blanqueo para un gobierno que pregona tanto la lucha contra la evasión".
En la misma línea Fausto Spotorno, Director de la consultora Orlando Ferreres, remarcó que "el objetivo es redolarizar el mercado, cuando querían pesificarlo. Es una contradicción".
Pese a la contradicción, los economistas coinciden que por otro lado es clara la intención de dinamizar el sector inmobiliario, que según las últimas cifras, en el primer trimestre se contrajo 41% en la Ciudad de Buenos Aires. Según Miguel Kiguel, titular de Econviews, "el CEDIN debería ayudar algo al sector inmobiliario. Si bien no está del todo claro cómo funciona, creo que facilita comprar propiedades a gente que no tiene dinero en blanco. Esto va a destrabar algunas operaciones". En la misma línea opinó Spotorno, al decir que hoy el mercado inmobiliario está en mínimos históricos y esto lo puede dinamizar, pero lo ve más probable para operaciones de segunda mano que para construcción. "Para el que invierte en propiedad construida el beneficio es claro. Te compras un departamento con el CEDIN y quien se queda con ese certificado puede reclamar esos dólares y se evita vender en pesos. Es negocio", destacó.
A la hora de explicar qué motivó al Gobierno a tomar estas medidas coinciden en que la necesidad "urgente" es la de engrosar reservas. "Si la solvencia del Gobierno es tan grande por qué lanzan este programa? Entonces no están tan solventes como dicen", disparó Espert. Para Spotorno, el impacto sobre los fondeos del Banco Central no va a ser duradero. "Inicialmente va a impactar en las reservas que van a engrosarse, pero después van a volver a caer con el pago de los bonos ya que el Gobierno aclaró que van de devolver dólares", señaló.
Además, los economistas dudan sobre el real alcance de este blanqueo y no creen que quienes tienen dinero en negro se acojan masivamente a esta propuesta. "El bono paga un 4% anual, visto financieramente la tasa es mala respecto a otras opciones en dólares, pero también es cierto que el beneficio ovbio no es ese, seguramente muchos eludirán terminar en la Justicia gracias a esto", dijo Spotorno. En ese sentido el exsecretario de Finanzas de la Nación Daniel Marx señaló que seguramente quien tenga posibilidad de blanquear va a esperar a tener más detalles y coincidió con el resto en "que los intereses que va a dar el bono de YPF no son atractivos respecto a otros bonos de la república".
En el mercado la mirada es similar. Una fuente del mundo financiero con diálogo asiduo con el equipo económico oficial y que prefirió el anonimato, aseguró que la propuesta está hecha fuera de tiempo. "Si esto lo hacían hace dos años, era un boom, pero ahora hay una brecha muy grande y no va a haber muchos que quieran entrar", remarcó. Además, evaluó que lejos de generar algún efecto para que baje el dólar blue puede darse que quienes tengan pesos en negro intenten ir rápido al blue y luego blanquerlos cómo dólares.
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