Los precios al consumidor de Estados Unidos registraron en enero su mayor caída desde el 2008 al continuar desplomándose los costos de la gasolina, lo que podría ofrecer a una cauta Reserva Federal argumentos para mantener bajas las tasas de interés por algún tiempo más.
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El Departamento de Trabajo dijo el jueves que su índice de precios al consumidor (IPC) cayó un 0,7% el mes pasado, el mayor declive desde diciembre del 2008, tras bajar un 0,3% en diciembre.
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