21 de julio 2008 - 00:00

El crédito al sector privado creció sólo 0,4% en junio

Como dato relevante, el Informe de Julio del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), destaca un escenario monetario con estancamiento de depósitos totales y caída en los depósitos a plazo en el segundo trimestre, que determinó que el crédito al sector privado creciera solo 0,4% en junio, en un contexto de aumento significativo de la tasa de interés.

El mismo Informe señala que en el primer semestre del año 2008 y a diferencia de lo que ocurriera en igual período del año 2007, el crecimiento de las reservas del BCRA dependió exclusivamente del saldo de cuenta corriente, dado que la cuenta de capital habría tenido un comportamiento negativo. La tendencia fue particularmente notable en el segundo trimestre del año, en que las reservas cayeron en US$ 2.800 millones.

El papel del sector externo, en la generación de liquidez, en un contexto de equilibrio fiscal de caja, es crucial, señala el IAEF. En régimen, la Argentina requiere en las condiciones actuales de precio y tipo de cambio, de que el sector externo aporte unos $ 9.000 millones para crecer en el entorno del 6%-7%, lo que implica, dado el superávit de cuenta corriente previsto para los próximos doce meses, que la cuenta de capitales sea entre neutra y moderadamente positiva. Son estas las condiciones en que el crédito al sector privado recuperaría dinamismo.

El signo y la intensidad de los movimientos de capitales, continúa el Informe, depende de:

  • Cuestiones institucionales è derechos de propiedad, complemento de contratos.

  • Cuestiones económicas è donde la aceleración de la inflación percibida por los agentes económicos y la puja distributiva juegan un papel importante; y

  • Las turbulencias políticas.

    La percepción de los agentes económicos respecto de la evolución de estas cuestiones en el segundo semestre de 2008, influirá fuertemente sobre las condiciones financieras.

    En particular, la normalización del flujo de capitales contribuye al fortalecimiento fiscal y a mantener la expansión del empleo, que mostró una desaceleración en el primer trimestre del año, concluye el Informe.

    En otro orden, el Informe Mensual de Julio, analiza algunas de las facetas de los efectos microeconómicos de las turbulencias del segundo trimestre, señalando que el impacto inicial fue más severo en el interior del país que en el conglomerado urbano bonaerense, y más intenso en los sectores agropecuarios, en sus proveedores industriales y de servicios, así como en la construcción, observándose dificultades en la cadena de pagos y una menor expectativa de siembra en el agro.

    Por otra parte, se observó un aumento de la incertidumbre que provocó una merma en el gasto privado y la adopción de acciones de protección en términos de postergación de decisiones de compra e inversión, por parte de consumidores y empresas respectivamente.
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