Las ventas de los comercios minoristas cayeron 8,7% en setiembre frente a igual mes de 2008, indicó ayer un informe de la Confederación Argentina de Mediana Empresa (CAME). Poco duró el repunte de agosto y las ventas volvieron a debilitarse el mes pasado por el impacto de la inflación sobre el poder de compra de los hogares, la restricción del crédito, la incertidumbre respecto del impacto de la crisis internacional y el temor por las consecuencias del nuevo paro agropecuario.
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Ningún rubro logró escapar al ajuste del consumo: las caídas más fuertes se registraron en calzados, bijouterie e indumentaria.
El rubro alimentos y bebidas mostró una contracción de 7% en cantidades vendidas, con mayor perjuicio para las segundas marcas. Esto señala que fueron los sectores de ingresos bajos y medios los que redujeron más fuertemente su consumo, mientras que los estratos de ingresos altos mantuvieron cierta estabilidad.
Según un relevamiento realizado en el Consejo Federal de CAME, 30% de las PYMES del interior ya están operando a pérdida, 45% con rentabilidad nula y sólo 25% mantiene utilidades.
Sin embargo, los empresarios esperan un repunte para los últimos tres meses del año, confiados en el estímulo que significarían algunas mejoras en los ingresos promovidas desde el gobierno y el optimismo provocado habitualmente por la llegada de las fiestas.
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