4 de noviembre 2014 - 14:01

El lobby de las corporaciones

Por Bárbara Mora y Jerónimo Rodríguez Use (*).-

Sin embargo, al analizar los discursos de los principales expositores del evento, se observa una carencia de debate en torno a políticas públicas puntuales y estrategias de desarrollo que tiendan a un crecimiento armónico de la economía argentina en su conjunto. Asimismo, no hubo mucho lugar para escuchar las voces de productores y empresarios de menores dimensiones, siendo el evento acaparado por las grandes empresas, muchas de ellas con posición dominante en el mercado.

En principio, un coloquio supone un debate o un intercambio de ideas respecto a una problemática puntual. Cuanta mayor la diversidad de los expositores mayores probabilidades de abordar una problemática de manera integral. Si el evento es acaparado por pocos actores y sus exposiciones responden a sus intereses individuales y posicionamientos políticos, los resultados y las conclusiones del coloquio serán de poca utilidad para contribuir al desarrollo de la matriz productiva que mejore la competitividad de las empresas locales. Las exposiciones se vieron acaparadas por las críticas apocalípticas hacia el gobierno nacional y la coyuntura, como el pedido de Sabsay a que la Presidenta muestre su título universitario. Quizás lo que mejor sintetiza la falta de propuestas estructurales de estos sectores.

A pesar de ello, basta con escuchar las declaraciones de los disertantes y leer las encuestas que realizaron los medios Clarín y La Nación a los participantes para saber cuáles son algunas de esas propuestas que tiene este sector empresarial para la Argentina. Por ejemplo el 73,5% de los encuestados por Clarín opina que como solución para la situación económica, el país debería arreglar con los Fondos Buitres, lo que implicaría que se dispare la cláusula RUFO y, por ende, la caída de la exitosa reestructuración de la deuda argentina llevada adelante en esta década. Además, la mayoría acordó en que debería llevarse adelante un ajuste con quita de subsidios, una apertura de la economía y una menor intervención del Estado. Resulta relevante aclarar que la mayoría de este sector lo ve a Sergio Massa como el próximo presidente. En otra encuesta, el 47% de los participantes del coloquio les parece aceptable que un empresario soborne a un funcionario público, sin embargo afirman que repudian la corrupción, considerando este concepto aplicable exclusivamente al ámbito público.

Abundaron las exposiciones como la del presidente de IDEA, Miguel Blanco, que criticó al gobierno por su falta de diálogo y la de Eduardo Sabsay que tildó al gobierno de autoritario por su intervención en el mercado a través de las flamantes leyes que regulan las relaciones de producción y consumo, así como también, por su ataque y censura a la prensa independiente mediante la ley de servicios de comunicación audiovisual. Cabe señalar que la batería de leyes que regulan las relaciones -asimétricas- de producción y consumo, que buscan darle herramientas al Estado y acelerar los procesos judiciales para defender a los eslabones más débiles de la cadena productiva, fueron debatidas y modificadas en el parlamento. Por su parte, la ley de servicio de comunicación audiovisual, fue promulgada después de foros a nivel nacional en el 2009, declarada constitucional recién en el 2013 por la Corte Suprema y aun así incumplida por el grupo mediático más concentrado del país.

Además del sector empresarial, desfilaron por el coloquio los distintos precandidatos a presidente para el 2015. Binner, Sanz, Cobos y Massa debatieron entre ellos para ver quién agradaba más al sector. En consonancia con las distintas ponencias, los líderes de la oposición, además de vaticinar fervientemente el fin de ciclo, criticaron del gobierno su tendencia a destruir la separación de poderes, la falta de diálogo, su lógica "amigo-enemigo", su nula aceptación a la crítica, y podríamos seguir enumerando un sinfín de críticas casi repetidas al unísono. Sin embargo, días atrás, Sanz primero y los distintos presidenciables luego, declararon que si asumieran la presidencia el 10 de diciembre de 2015, derogarían todas las leyes promulgadas por el Congreso en estos diez años, ignorando completamente la decisión de un parlamento cuyos representantes fueron electos legítimamente a través del voto popular. Ignorar de esta manera la decisión del pueblo es deteriorar la calidad democrática que se ha ido construyendo en la historia reciente de este país, tirando por la borda las políticas de Estado que sientan las bases de un modelo productivo con inclusión social y resulta, asimismo, incompatible con la misión misma de IDEA de pensar los lineamientos a mediano y largo plazo para el desarrollo de la Argentina.

En conclusión, bajo la apariencia de la pluralidad y una puesta en escena para la televisión que simula un lugar de encuentro y de intercambio de ideas, el coloquio de IDEA se posiciona como el ámbito donde algunos candidatos van en busca de la vendimia de las grandes corporaciones para su ambiciones electorales. En este sentido, es muy fuerte la convicción entre esta clase de dirigentes, donde pareciera que más que el voto popular y la construcción territorial para gobernar, es necesario contar con el apoyo de algún grupo corporativo.

*Integrantes del Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (GEENaP).

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