Hugo Moyano le arrancó a Néstor Kirchner una nueva concesión a su favor: no habrá decreto para obligar a la administración pública, en todos sus niveles, a utilizar el servicio postal del correo oficial. La preocupación del sindicalista -sin duda hoy con gran influencia en el gobierno nacionalsurgió después de que se oficializara el retiro de la concesión al grupo Macri y que el Estado volviera al control del servicio. Desde distintas esferas del gobierno se hizo trascender que se estudiaba la sanción de un decreto que devolviera al Correo Argentino los envíos del Estado, para evitar que el gobierno deba salir en auxilio de la empresa reestatizada.
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Eso puso en alerta al camionero Moyano quien habló directamente con Kirchner, reunión en la que se habría convenido lo siguiente: · No habrá decreto para obligar a ningún nivel del Estado a usar el correo oficial. Se rechaza la presión de Ramón Baldassini de FOECyT (telepostales) en ese sentido, aunque Kirchner pidió extremar el «buen diálogo» con el gremialista del Correo, viejo afiliado desarrollista y protagonista en el panorama gremial desde hace tres décadas. De esta forma no se complica la situación del resto de los correos privados, donde Moyano controla el padrón. También se evita que la quita de la concesión a Macri, algo que cuenta con el apoyo de la opinión pública, según evalúan en el gobierno, se convierta en un conflicto con costos por otro flanco al complicar al resto de los correos.
Kirchner le dijo a Moyano que la reprivatización se hará «sí o sí» y en los tiempos previstos. Le mencionó el ejemplo de los peajes. «Lo hicimos en el tiempo que estaba previsto, se licitó, y se terminó el problema», se habría ufanado.
El Estado ya ha comenzado a accionar para ejecutar el aval de Correo Argentino SA por $ 50 millones, una cifra de todos modos muy inferior a la deuda por el canon impago. Cabe apuntar que, según estima el gobierno, los pasivos del Correo ascenderían a unos $ 900 millones. Mientras tanto, el interventor Eduardo Di Cola enfrenta un galimatías difícil de resolver: los primeros treinta días de su gestión, lapso en el que convivirán el correo oficial, Correo Argentino SA y los síndicos de las quiebras. «Presenta muchos problemas operativos, sobre todo por el manejo de fondos porque buena parte de lo que ingresa corresponde a operaciones y servicios de la anterior gestión que deben quedar dentro de esquema del concurso», dice una fuente oficial. En esa misma condición están muchas de las obligaciones de pago que la empresa necesita realizar para seguir funcionando. También el pago de sueldos es complejo, porque habría problemas operativos con las cuentas bancarias para realizar transferencias.
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