El pagar pecados y deudas no es malo

Economía

Hay bajas que son simplemente bajas, mientras otras son algo más complejo reflejando,el ajuste de distintos desequilibrios del mercado financiero. Por las primeras no solemos preocuparnos -a su momento se corregirán-mientras que las segundas, aun a riego de herir susceptibilidades, nos alegran. Ayer en lo peor de la jornada (minutos antes de las tres de la tarde) el Dow alcanzó a caer 3,26%. Hacia el cierre, las cosas se calmaron un poco (¡bendita sea la presencia de los especuladores en casos como éste!) y con el Dow estacionándose en 13.473,57 puntos la caída se redujo a 2,26%, lo que la coloca como la segunda de mayor magnitud en lo que va del año y la cuarta de los últimos cinco años.

En definitiva "un palazo" en la cabeza de los más optimistas (de los 30 integrantes del Dow sólo 3M cerro ganador), sobre todo si tenemos en cuenta que con el de ayer van tres récords consecutivos para el volumen negociado en el NYSE. A esta altura no vale seguir profundizando en los números ni mucho menos en las causas. Es que estas últimas no sólo son las mismas que venimos mencionando rueda tras rueda (temor por la crisis inmobiliaria y crediticia, etc.) sino que como vienen sucediendo desde el principio de esta historia, nadie pareció hacer nada para paliarlas.

Podemos ahora comenzar a mirar algunas fotos de lo ocurrido ayer (hubo noticias positivas, pero a pocos les importaron). El petróleo arrancó a la disparada, llegando a u$s 77,24 por barril (lo que lo colocaba 19 centavos por encima del récord histórico marcado hace un año), para terminar cerrando 0,7% abajo en u$s 75,34, según dicen "por temor a que la crisis termine reduciendo la demanda". El dólar se desplomó, especialmente ante el yen que trepó frente a las demás monedas, aparentemente reflejando el desarme de operaciones de "carry trade" (esto es visible desde el martes y explica la merma del oro). La tasa de los treasuries bajo a 4,777% en lo que hace días se viene definiendo como un vuelo a la seguridad (la demanda se concentró en los bonos más cortos y la curva temporal de tasas fue la más empinada desde octubre de 2005).

Insistimos, nada nuevo, lo que significa que hoy puede pasar cualquier cosa.

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