10 de febrero 2005 - 00:00

El país fuera de ranking de inversiones. China primera

Mientras China ocupó el 1° puesto del ranking de los 25 países más confiables como destino para la inversión extranjera directa, la Argentina no logró aparecer en el listado. La última vez que el país figuró fue en 2001, cuando ocupó el lugar número 24°. Según explica un informe de AT Kearney, encargada de recopilar la opinión de ejecutivos de las 1.000 empresas más importantes del mundo, «la volatilidad de la moneda y un marco regulatorio politizado y caprichoso» alejaron a los inversores del mercado argentino. La inversión extranjera directa en Asia creció, además, tres veces más rápido que en América latina.

El país fuera de ranking de inversiones. China primera
China es el país más confiable para destinar inversiones extranjeras directas. Se ubicó en el 1º puesto del último ranking que elabora anualmente la consultora internacional A.T. Kearney, basado en las opiniones de los ejecutivos de las 1.000 empresas más importantes del mundo. La Argentina, en cambio, sigue sin ser por tercer año consecutivo un país confiable para la llegada de inversiones.

Desapareció de la lista de los 25 destinos más atractivos, luego de que en 1998 llegó a ocupar el puesto número 8º.


Detrás de China, se ubican los Estados Unidos, la India y Gran Bretaña. Esto significa que los ejecutivos consultados señalaron a estos destinos como los más confiables para tener en cuenta en sus decisiones de inversión, ya sea para instalar o para expandir sus compañías.

Ese no es el caso, por lo menos, de la Argentina. Según explicó a este diario Jorge Carlino, uno de los directoresde A.T. Kearney, «la inestabilidad financiera, política y regulatoria provocó que los inversores abandonaran el mercado argentino. Todavía se ven las consecuencias de la crisis financiera».

• Recalentamiento

A pesar de no figurar en 2004 la Argentina entre los 25 países -fundamentada en parte por «la volatilidad de la moneda y por un marco regulatorio politizado y caprichoso»-, en el último informe se indica que hay señales de que «los inversores del sector primario muestran signos de recalentamiento. Y los del sector de manufacturas están regresando al mercado» (en referencia a anuncios de inversiones realizados por Louis Dreyfus, Repsol YPF y Fiat). Aunque se aclara que esas empresas principalmente estarían enfocando su producción al mercado exportador.

La fuerte caída que sufrió la Argentina no es la excepción de la región. Sudamérica se enfrenta a una creciente competencia de Asia y de Europa del Este en cuanto a la atracción de inversiones extranjeras.
Muestra de esto es que sólo Brasil y México se encuentran entre los 20 países mejor ubicados en el ranking, con caídas muy significativas en relación con años anteriores. Mientras en 1998 Brasil ocupó el segundo lugar, en 2004 se desplomó al escalón 17º de la lista.

Los siguientes son los principales comentarios de A.T. Kearney sobre la Argentina:

El país continúa sufriendo los efectos del colapso financiero. La afluencia de inversión extranjera bajó por cuarto año consecutivo alcanzando la irrisoria suma de u$s 478 millones en 2003 ( menos que Panamá o Trinidad y Tobago ese año).

• A pesar de los signos de crecimiento y del superávit comercial, la deuda externa Argentina permanece en lo más bajo de las calificaciones de las mayores tres agencias más importantes. Desde el anuncio del mayor default de deuda en la historia,
la segunda mayor economía de Sudamérica permanece sin poder acceder a los mercados de capitales internacionales. La interrupción financiera dinamitó las ganancias, y el descontento social ha ido en aumento. Recientemente, piqueteros y desocupados ocuparon un McDonald's (EE.UU.), una oficina de Repsol YPF (España) y el Hotel Sheraton (EE.UU.).

• Los inversores del mercado financiero y de empresas de servicios públicos se enfrentan a un laberinto de riesgos. Los que han permanecido han tenido que enfrentarsecon la severa competencia-local, la volatilidad de la moneda y un marco regulatorio politizado y caprichoso, condiciones que condujeron a algunos inversores fuera del mercado. Algunos bancos extranjeros no pudieron imponer su marca y competir contra los bancos locales, y otros perdieron la confianza después de la devaluación del peso.

• La devaluación y el descontento social generaron intervenciones significativas en el sector de servicios públicos, dejando pocos incentivos para que productores mantengan sus operaciones.

Igual que en otros merc a d o s emergentes, la Argentina prematuramentebuscó inversiones extranjeras en sectores en los cuales no tenían aún establecidas reglas para proteger a consumidores e inversores ( principalmente, en el sector financiero y de servicios públicos).

• Sostenidos por el petróleo y las exportaciones del agro, los inversores del sector primario muestran signos de recalentamiento. Y los relacionados con las manufacturas están regresando al mercado. Acompañando al resto de la región, la Argentina está disfrutando de un fuerte crecimiento agroexportador. La francesa Luis Dreyfus anuncióplanes para invertir $ 65 millones en un nuevo puerto y una procesadora de soja.
Uno de cuatro productores de sectores primarios tiene un optimismo creciente sobre el mercado y la ubicó en el ranking el 9º puesto de las más atractivos destinos para invertir, en ese sentido. La mayoría de esas inversiones aún está enfocada al mercado exportador, mientras que el mercado local está todavía buscando inversiones para volver a ser el país más rico en la región en cuanto renta per cápita.

Durante la década del '90, la inversión extranjera en Sudamérica se expandió significativamente, apoyada por la desregulación, privatización y apertura de los mercados. Pero al emerger oportunidades en Asia y Europa del Este, bajó el nivel de confianza de los inversores en Sudamérica.

El índice de confianza de inversiones en la región creció 5% este año; sin embargo, Asia creció tres veces más rápido. Todos los países de Sudamérica bajaron en términos relativos del ranking. Por tercer año consecutivo, Europa del Este es considerada más atractiva para invertir que Sudamérica.

• El año pasado la inversión financiera directa (FDI) en Sudamérica cayó desde u$s 27 mil millones (2002) hasta u$s 21 mil millones (2003). De 1999 a 2003, la participación de la región en el desarrollo mundial de FDI se desplomó de 27% a 11%. En ese mismo período, el porcentaje de Europa Central y del Este creció de 10% a 13%; y el de Asia, de 44% a 56%.

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