Empresas: cómo hacen para conseguir financiamiento
El cóctel del default-devaluación-pesificación prácticamente eliminó de cuajo las alternativas de crédito bancario a nivel local. Frente al complicado panorama financiero, las empresas agudizan el ingenio para poder conseguir financiamiento para sus operaciones productivas. Desde recurrir a las tradicionales mesas de dinero donde pagan tasas de 7 por ciento mensual, hasta financiarse vía fideicomisos, postergando pago a proveedores, o a través del factoring o descuento de facturas. A continuación se presentan las distintas opciones de financiamiento.
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• Financiamiento a través de proveedores: la devaluación benefició más a las empresas grandes que siguieron postergando de igual forma a sus proveedores más chicos. En cambio, entre empresas chicas o entre proveedores, los plazos se achicaron. Se pensó que los plazos que tardan las grandes en pagar a las chicas se podrían acortar con la factura de crédito, donde los proveedores podían conseguir dinero en bancos contra esa factura. Pero tuvo muy poco éxito.
• Cartas de exportación: las empresas grandes que tienen pedidos de exportaciones utilizan mucho este sistema. Se presenta la carta en un banco comercial, por donde luego se realiza la operación. En el momento de concretarse la operatoria, el banco recupera el dinero y la tasa que se cobra es entre 8.5% y 10% anual en dólares para empresas grandes. También las empresas más chicas que reciben órdenes de compras del exterior utilizan estas cartas como aval para conseguir que una firma grande le provea de materias primas o que un banco le suministre fondos para la compra de insumos. Pero la tasa en dólares se ubica entre 10% y 15% anual. En general, la empresa le cede la cobranza de las ventas por exportaciones a un fideicomiso que cuando cobra la venta se encarga de liquidar la deuda con el proveedor o banco.
• Fideicomisos: comenzaron a formarse para financiar emprendimientos de todo tipo, orientados principalmente a la exportación. Las tasas son entre 9% y 10% anual en dólares, pero para las empresas no es tan simple acceder a ellos debido a los requisitos que se piden. Los están aprovechando fundamentalmente empresas medianas. Están impulsados por entidades bancarias y otros organismos privados. Sociedades de Garantías Recíprocas como Garantizar lanzaron ya cuatro de estos instrumentos para financiar PyMEs regionales, entre ellos hay un fondo que financió a unas 30 PyMEs arroceras, y en 10 días lanzan otro para financiar productores de porotos del noroeste argentino. También se han formado fideicomisos orientados al mercado interno para comercios que venden artículos en cuotas. El comerciante va al banco con todos los créditos asumidos por sus clientes y el banco arma un fideicomiso y emite títulos que son respaldados por las deudas que los clientes tienen con el comercio. La suscripción generalmente se realiza entre los proveedores del comercio que se aseguran el cobro a través de la adquisición de los títulos. Hay fideicomisos productivos donde el repago se realiza a través de la cesión de cobranzas de exportaciones (ver cartas de exportación).
• «Cash flow» propio: la gran mayoría de las empresas hoy no tiene financiamiento y se autofinancian. Para algunos especialistas en temas industriales, esto ahora juega a favor de muchas empresas porque se ven obligadas a comprar y vender en efectivo, lo que les permite eliminar el costo financiero altísimo que tenían antes, cuando se endeudaban a tasas de entre 20% y 25% anual o más. Para otros, no es viable pensar en crecer de esa forma y si en pocos meses esto no se revierte podría acabarse la reactivación.
• Valores de corto plazo (VCP): es un instrumento creado para PyMEs. Las empresas emiten VCP (deuda) en la Bolsa de Valores a períodos máximos de un año y esa emisiones están respaldadas por Garantizar SGR, que es quien responde por la deuda que se emite en caso de que la empresa incumpliera los pagos. Las tasas se ubican entre 8,5% y 10% anual en dólares. Hasta ahora suman seis empresas PyMEs exportadoras las que han emitido estos valores y hay otras seis aprobadas para salir a cotizar en pocos meses.
• Factoring: lo usan fundamentalmente PyMEs proveedoras de grandes empresas. El banco o la financiera descuenta facturas o cheques a los proveedores de esas firmas. Actualmente si el descuento lo realiza un banco las tasas se ubican entre 17% y 20% anual para empresas de primera línea, y supera 30% anual para empresas más chicas. Si el descuento lo realiza una financiera las tasas son mas altas y superan 50% anual. Bancos como el Ciudad de Buenos Aires, BNL, Comafi, Credicoop, Macro-Bansud, Nación y Provincia ofrecen este tipo de instrumentos.
• Anticipo de clientes: los usan empresas que desean mantener la relación comercial con sus proveedores. Por eso la empresa compradora le adelanta a su proveedor fondos para garantizar el cumplimiento de la entrega. Las tasas se ubican entre 2,5% y 3% mensual. Desde Garantizar SGR, señalaron que están formando fideicomisos para administrar esos fondos. El fideicomiso desembolsa los fondos a medida que se van cumpliendo las etapas del proceso productivo (pago de materias primas o insumos necesarios). Los insumos o productos terminados hasta la entrega al comprador constituyen un warrant que actúa como contragarantía.
• Mercado interempresario: son las conocidas mesas de dinero o financieras. Por adelanto de dinero se pagan tasas de entre 5,5% y 7% mensual. Por descuentos de cheques o facturas de empresas de primera línea se cobra hasta 50% anual.




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