Dragún: "La doble indemnización desincentiva a contratar"

Economía

El próximo 25 vence el plazo que se fijó por DNU que rige el incremento de los costos de despido. En las empresas empiezan a haber buenas perspectivas de contratación pero dicen que las regulaciones actúan como un cepo. El titular del CEU analizó la situación.

Pablo Dragún, el titular del Centro de Estudios Económicos de la UIA (CEU), afirmó que se está notando ya una mejor disposición de las empresas manufactureras para contratar personal tras cinco meses de incremento de empleo registrado. Ante el vencimiento del plazo de emergencia dispuesto por el presidente Alberto Fernández el próximo 25 de enero, el economista señaló que “la prohibición de despidos y la doble indemnización desincentiva fuerte la contratación”. El director del CEU aseguró que “se nota claramente que empieza a cambiar el ciclo económico” y advirtió que de mantenerse las regulaciones de emergencia las compañías van a contratar de “manera marginal”, solo en la medida en que vayan registrando aumento de su demanda.

A continuación, el diálogo que mantuvo el economista con Ámbito:

Periodista: ¿Cómo ven la creación de empleo al inicio del 2021? No parece ser una explosión pero parece que mejora.

Pablo Dragún: Sí, claramente empieza a cambiar el ciclo económico. Por lo menos se empieza a salir de la recesión. Encima se venía del 2018 y 2019 también con recesión. Aunque sea vamos a rebotar de niveles bajísimos en términos históricos, por la pandemia y por el arrastre previo.

P.: ¿Ven empresas que ya están demandando empleo?

P.D.: Hay empresas que ya están demandando mayor nivel de empleo y están empezando a mostrar subas en las contrataciones. La industria ya lleva 5 meses seguidos de suba de empleo registrado y las expectativas netas ya están en terreno positivo.

P.: ¿Cómo quedó el empleo industrial tras estos años?

P.D.: La industria acumula en los últimos años una caída de casi el 10% de los puestos registrados por lo menos entre 2011 y 2019. El desafío que hay es la recuperación del nivel del empleo industrial.

P.: ¿Cómo están actuando algunas de las regulaciones que impuso el Gobierno en la emergencia?

P.D.: El esquema de regulaciones actual con medidas como la prohibición de despidos y la doble indemnización desincentiva fuerte la contratación en sectores que tienen un potencial mayor de crecimiento. Hay que tener en cuenta, además, que todavía las empresas tienen personal dispensado por el tema de la pandemia.

P.: ¿Se puede afirmar que en Argentina las empresas toman mucho riesgo cuando incorporan personal?

P.D.: Tal vez sea un poco desproporcionado, pero sí hay muchas trabas a la salida de personal. Nadie quiere despedir pero en la medida en que una empresa tiene muchas dificultades para el egreso, se generan muchas dificultades para el ingreso, sobre todo masivo.

P.: ¿Puede ser que haya una tendencia al crecimiento del empleo, pero no fuerte?

P.D.: En los márgenes va a ir creciendo cuando suba la demanda, pero hay que ir empezando a sacar algunas de las regulaciones de emergencia en la medida en que la emergencia se vaya retrayendo.

P.: ¿Cree que el Gobierno podría este año ir aflojando las regulaciones?

P.D.: Sería deseable que en la medida en que empiece un ciclo virtuoso de recuperación más sostenida o aunque sea de rebote. Esto es como una especie de cepo, no permite la salida, pero tampoco se permite la entrada porque hay costos fijos que es complejo.

P.: Si se eliminaran estas restricciones, ¿habría despidos en las empresas?

P.D.: No es que en la medida en que se pueda despedir van a hacerlo a mansalva, porque igual los costos indemnizatorios son altos. La idea es que nadie despida y que en la medida en que sea un ciclo positivo con rentabilidad razonable, no haya despidos. Entiendo que ese es el espíritu del Gobierno y de los industriales.

P.: La posición de la UIA respecto de la reforma del 2017 del sistema de Seguridad Social fue crítica en su momento ¿no es así?

P.D.: Esa reforma terminó bajando más los costos a los sectores no transables que no enfrentan la competencia. Haberlo llevado todo al mismo nivel dejó un mayor beneficio para la contratación en supermercados y eso tal vez ese no era el problema que enfrentaba Argentina.

P.: ¿Cómo debería ser un cambio ahora?

P.D.: La posición respecto de la reforma la dimos a conocer en su momento. En un contexto de fuerte restricción fiscal que vive la Argentina las exenciones tributarias tiene que estar muy bien pensadas de manera que haya un retorno ya sea en forma de producto o de exportación.

P.: ¿Puede ser que el Gobierno baje costos laborales, y aun así que las empresas tengan temor a contratar porque suponen que puede haber un cambio de reglas más adelante?

P.D.: La evidencia muestra que mejorar solo la oferta no funciona. Nadie va a contratar gente para perder dinero. Si a una empresa le abaratan muchísimo el costo de contratación, pero después no le puede vender a nadie no tiene lógica. Un ejemplo puede ser el de una empresa electrointensiva, que le bajan el costo de contratación y le suben el costo de la energía 10 veces, no va a contratar.

P.: ¿Cuáles serían los costos que habría que bajar?

P.D.: Creo que habría que reducir los costos no salariales, e ir acompañando y estabilizando la macroeconomía. Una estabilización de carácter virtuoso podría mejorar mucho la contratación. La verdad que Argentina no ha podido estabilizar su macro en la última década y tal vez un poco más. Creemos que hay que bajar los costos por una cuestión de competitividad.

P.: ¿Cómo ven los sindicatos para una reforma de ese tipo?

P.D.: Los sindicatos industriales saben que si sube el costo general de la empresa, y esta no es competitiva, y termina siendo desplazada por exportaciones.

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