21 de mayo 2002 - 00:00

Exportaciones: piden retención preferencial

El gobierno bonaerense le reclamará a Nación que aplique un régimen preferencial en materia de retención de importaciones para ciertos productos bonaerenses. Puntualmente, el mandatario Felipe Solá solicitará que se bajen los aranceles para autopartes y pesca. El planteo se produce mientras Buenos Aires y Nación tironean sobre la firma del pacto Fiscal bilateral, que impone una reducción de 60 por ciento en el déficit, pero que Solá se resiste a rubricar por considerarlo incumplible. También en materia de retenciones hay fuertes críticas desde la provincia de Santa Fe.

Felipe Solá solicitará esta semana al gobierno nacional que la producción bonaerense tenga, al menos en dos rubros, tratamiento preferencial en las retenciones que se aplican a las exportaciones.

Por intermedio del ministro de Producción, Federico Scarabino, la provincia pedirá que se rebajen los aranceles que tributan los fabricantes de autopartes y el sector pesquero.

Buenos Aires esgrimirá razones de peso y de pesos: este año, los dos sectores aportarían 215 millones de dólares al fisco nacional en concepto de retenciones.

Scarabino, según confiaron voceros provinciales, arrimará como otro argumento a su demanda que en ambos casos -autopartes y pesca-se trata de rubros con alta concentración de mano de obra.

«Nuestro pedido es que se tenga consideración con aquellos sectores que pueden reactivar la economía y, además, mantener o crear nuevos puestos de trabajo», explicó una fuente del gobierno bonaerense.

La provincia se plantará con un antecedente a favor: el cordobés José Manuel de la Sota solicitó un trato diferencial para el maní y logró la promesa de Eduardo Duhalde de bajar la alícuota de 20% a 5%.

En ese caso, Córdoba consiguió que el maní sea considerado producto regional, ya que 98% de la producción del país está centralizado en la provincia mediterránea.

Para comparar, en La Plata explican que al menos
70% de la pesca marítima opera vía Buenos Aires.

La solicitud se limita a pesca y autopartes, pero sólo en «una primera etapa», lo que supone que
en el futuro la provincia irá por más excepciones.

En Santa Fe evalúan un planteo similar, aunque aún
no está definido. En cambio, es terminante el rechazo de la provincia al régimen de retenciones: de hecho, por eso dejó la cartera de Agricultura de la Nación Miguel Angel Paulón.

El ministro de Finanzas,
Juan Carlos Mercier, cuestionó la inequidad del sistema: «Por retenciones, la provincia aportará 600 millones de dólares, dinero que se saca de acá para que Nación se lo dé a los piqueteros».

Mercier explicó que Santa Fe tiene «los impuestos más bajos» para incentivar la producción, que «por el único impuesto al agro recaudamos $ 40 millones, a compartir con los municipios», pero «Nación se llevará 600 millones de dólares».

•El pedido

En los próximos días, Scarabino le arrimará la demanda de baja de aranceles al ministro de Economía, Roberto Lavagna. Hoy por hoy, tanto autopartes como pescados pagan entre 5% y 10% de retención.

Pero se trata de apenas un porcentaje de los
698 millones de dólares que, según el Centro de Estudios Bonaerense (CEB), aportará entre abril y diciembre la producción de Buenos Aires vía retenciones al fisco nacional.

Subyace la queja de Solá respecto de la presión que ejerce sobre su provincia sobre la firma del Pacto Fiscal. «Es una ambigüedad -dicen en La Plata-,
nos exigen reducir el déficit mientras nos quitan 2.000 millones de pesos

•Sumatoria

De hecho, el planteo se agrega a la agenda que mantienen Buenos Aires y Nación en torno a la rúbrica del acuerdo bilateral que entró en terreno cenagoso ante la negativa de Solá a achicar 60% en el déficit provincial.

Solá
y Carlos Reutemann coinciden en que las retenciones golpean la recaudación de sus provincias, que en lo que va de 2002 mostraron bajas de 30 y 17 por ciento, respectivamente.

Por eso miden el impacto sobre las cuentas locales: según la Fundación Libertad, los aranceles que este año pagará la producción santafesina por retenciones casi duplican los ingresos propios de la provincia en 2001:
$ 1.444 millones contra $ 815 millones.

En ese sentido, Santa Fe es la más afectada: las retenciones representan medio presupuesto provincial, mientras que en Buenos Aires equivalen a poco más de 20% del gasto programado para este año.

Pero, en cash, la provincia que gobierna
Felipe Solá es la más castigada. De acuerdo con el informe del CEB, entre abril y diciembre de este año, aportará -a un cambio u$s 1 = $ 3- 2.095 millones, mientras Santa Fe arribará 1.440 millones y Córdoba 974 millones.

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