26 de febrero 2001 - 00:00

Fiel dice que el "negro" argentino llegaría a 64.000 millones por año

Un exhaustivo informe preparado por FIEL aporta datos trascendentes de la economía: el dinero en negro que por diferentes motivos el Estado argentino deja de recibir superaría los $ 64.000 millones por año. La cifra surge del cálculo sobre el nivel de la evasión impositiva, previsional y laboral, el contrabando, otras actividades ilegales como el narcotráfico, el comercio de especies en extinción y hasta las promociones industriales. En total treparía a 24% del PBI local. Ni la convertibilidad pudo reducir en los últimos años este número. El lavado de dinero y la venta de drogas tienen una importante participación, pero es mucho menor que la evasión del IVA o Ganancias y el trabajo en negro. Además, para la economía el impacto es menor que el del juego clandestino.

La «economía oculta» de la Argentina movería 64.000 millones de dólares por año, lo que equivale a 23% o 24% del PBI promedio en los últimos 10 años. En el dato se incluye tanto la evasión impositiva, la evasión previsional y el trabajo en negro como las actividades ilegales, como la venta de drogas, prostitución y el juego clandestino. La estabilidad económica en la década del '90 no provocó mejoras en el nivel de ilegalidad, como tampoco hay diferencias entre las gestiones de Carlos Menem y el primer año de Fernando de la Rúa.

Las conclusiones, contrarias a las tesis de Elisa Carrió y Carlos Chacho Alvarez, que aseguran que la Argentina es un paraíso del lavado de dinero, forman parte del último trabajo de investigación preparado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) llamado «La economía oculta en la Argentina», terminado en los últimos meses del año pasado y que será presentado en sociedad durante el segundo trimestre de 2001.

Siguiendo los datos de FIEL, de alguna manera Pedro Pou tendría una parte de razón. El mayor problema del movimiento del dinero en negro en la Argentina no es el lavado de dinero proveniente del narcotráfico, aunque igualmente maneje cifras importantes, sino la evasión impositiva, el trabajo informal, el contrabando y la economía subterránea. En total, el narcolavado movería aproximadamente 750 millones de dólares anuales, lo cual es una cifra muy importante, pero mucho más baja que los niveles de ilegalidad que se registran en los impuestos (más de 15.000 millones en todo el país) y en el cumplimiento de los aportes previsionales y laborales (aproximadamente
25.000 millones). Incluso, el manejo de dinero proveniente del juego clandestino sería un problema mayor al lavado de fondos proveniente del narcotráfico.

El informe fue coordinado por el economista de FIEL Juan Luis Bour y colaboraron Fernando Navajas, Daniel Artana, Nuria Susmel, Marcela Cristini, Hildegart Ahumada y Federico Weinschelbaum, entre otros. Políticamente, está fuera de cualquier relación con el estallido por las denuncias de lavado de dinero, ya que fue pedido por varias de las más importantes empresas antes de las embestidas en contra de Pedro Pou. Entre otras compañías, solventaron los gastos del informe el Banco Francés, Banco Ciudad, Telefónica, Banco de Galicia, Banco Nación, Citibank, Fiat, Pescarmona, Loma Negra y Socma; los que en su momento escucharon las conclusiones y en los últimos días reclamaron acelerar la entrega de los ejemplares impresos del informe.

Definición

Si bien en general se confirma que en la Argentina los problemas más graves dentro de los mercados en negro provienen de la evasión impositiva y previsional, no se le echa la culpa a ninguna conducción tributaria o laboral; ya que el porcentaje se mantendría igual en toda la década independientemente de qué gobierno o qué persona esté dirigiendo el organismo recaudador. El trabajo comienza definiendo qué quiere decir «economía oculta». Estas serían actividades económicas que no «son declaradas ante las autoridades». Aquí se incluyen actividades económicas legales no declaradas (evasión impositiva) o actividades ilegales (tráfico de drogas, lavado). También se suman las «actividades económicas domésticas», que incluyen actividades que no son alcanzadas por los sistemas tributarios por deficiencia de estos regímenes o por decisión deliberada de no controlarlos.

Las principales conclusiones del trabajo preparado por FIEL son las siguientes:

El principal dato general es que aproximadamente la «economía oculta» en la Argentina se ubicaría entre 23 y 24% del PBI en promedio durante los últimos 10 años. Según los datos aproximados del PBI que se espera para 2000, se estaría hablando de casi 64.000 millones de dólares.

En general, a ese dato se llega estimando científicamente una evasión en el Impuesto a las Ganancias de 50%; de 30%, en el IVA; otro 50%, en los aportes a la Seguridad Social; 38% no haría aportes jubilatorios. En autónomos, la evasión es de 80% y, en general, la falta de aportes en relación de dependencia llegaría a 50 por ciento.

Según el informe, para reducir la «economía oculta», habría que impulsar tasas impositivas menores, menos regulaciones y prohibiciones, y menos posibilidades de sobornos. En este sentido, la Argentina está en una situación de presión impositiva fuerte, poca conciencia impositiva, aplicación de leyes débiles y alta incidencia de los sobornos.

Pérdidas

Casi sorpresivamente, la situación de la Argentina dentro de la «economía oculta» sería grave, pero no de las peores en el mundo. El 24% del país sería de un nivel similar al de Italia, pero menor al de México. Por debajo estarían España, Suecia, Bélgica y Dinamarca. Los países con menor nivel de «economía oculta» serían Austria, Nueva Zelanda, Suiza y Estados Unidos.

Por la evasión en el IVA se perderían anualmente 30% de la recaudación de este tributo. Sobre los datos estimados para 2000 se estaría hablando de 9.100 millones de dólares, aproximadamente.

En el caso de Ganancias, la evasión se ubicaría en 45% y 50%. Según los datos que se esperan de recaudación de 2000, la evasión se ubicaría en los 1.800 millones de dólares.
Este impuesto, según el trabajo, aumentaría radicalmente sus niveles de evasión a la par de los incrementos en las alícuotas; con lo cual en 2000, luego del «impuestazo» lanzado por José Luis Machinea, los niveles de incumplimientos estarían en los más altos de la última década.

Las dos principales actividades donde se registraría una «economía informal» se darían en los mercados de cigarrillos y combustibles. En ambos casos, la evasión se ubicaría en los 200 millones de dólares. Aparentemente, en estas actividades habría una importante centralización y una buena organización. FIEL relaciona acá también los niveles de evasión con la elevada carga tributaria.

La informalidad laboral llega a 38% del total de la masa de asalariados.
La propensión a la informalidad dentro de este grupo es mayor en los jóvenes y en los mayores de sesenta años. En ambos casos, aumenta cuanto menor es el nivel educativo. Las ramas con mayor propensión a la informalidad son la construcción (65%), el comercio minorista (53%), servicios de reparación (66%) y el servicio doméstico (93%).

Los rubros con mayor nivel de legalidad laboral son la intermediación financiera (9%), enseñanza (11%) y los servicios de salud (21%).

El salario de un empleado en negro es proporcionalmente 50% menor al de un trabajador en blanco.

En el caso de la informalidad laboral, la presión impositiva, los costos laborales y las crisis económicas son las principales causas de evasión.

Entre las actividades ilegales que existen dentro de la Argentina se menciona el tráfico de drogas, de armas, de especies en extinción (flora y fauna), de bebés, de órganos, prostitución, juego clandestino, crimen por encargo y contrabando. La peor situación se registraría en el juego clandestino (u$s 3.000 millones), seguido por la venta de drogas (u$s 750 millones), la prostitución (u$s 700 millones) y contrabando de flora y fauna (u$s 400 millones).

Dejá tu comentario

Te puede interesar