18 de enero 2002 - 00:00

Flexibilizaron apenas el "corralito": pueden pasar a pesos 5.000 dólares

Por temor a que se acentúe la suba del dólar, finalmente fue muy poco lo que se flexibilizó del «corralito». Si bien desde el equipo económico sostienen que se inyectarán a la economía $ 18.000 millones, muchas operaciones que el público está preparado para efectuar aún quedan prohibidas. Se confirmó que se podrán pesificar de las cajas de ahorro en dólares u$s 5.000 al tipo de cambio oficial de $ 1,4. Quienes tengan depósitos reprogramados en pesos dispondrán de $ 7.000 para realizar movimientos. Permiten a empresas y público pagar total o parcialmente, con los depósitos que hoy están congelados en los bancos, impuestos nacionales, provinciales y municipales, deudas con tarjetas de crédito, salarios y cancelar algunos préstamos, lo que da cierto alivio. Sin embargo, aún no se definió la posibilidad de utilizar el dinero del «corralito» para adquirir inmuebles o automóviles. Se mantiene el límite para retirar más fondos del sistema financiero que lo estipulado: $ 1.500 para cuentas de salario y $ 1.200 mensuales para el resto.

Flexibilizaron apenas el corralito: pueden pasar a pesos 5.000 dólares
El equipo económico de Jorge Remes Lenicov anunció ayer la tercera versión del «corralito» que, según los cálculos del Ministerio de Economía, permitiría mover dentro del sistema financiero entre u$s 16.000 y u$s 18.000 millones más de lo que se manejaba hasta ahora. Teniendo en cuenta, siempre según el Palacio de Hacienda, que hasta hoy circulaban dentro y fuera del sistema financiero otros u$s 18.000 millones, en total estarían disponibles entre u$s 34.000 y u$s 36.000 millones con los que se deberá manejar la economía hasta que se lance una nueva flexibilización o comience a regir el cronograma oficial de devoluciones en marzo próximo. Dentro de las nuevas medidas se podrá también, tal como adelantó este diario, pagar impuestos, cancelar préstamos (aunque con muchas restricciones) y liquidar deudas con tarjetas de crédito.

Todas estas medidas de flexibilización serán presentadas hoy al directorio del Banco Central, ya sin Roque Maccarone, y la idea del equipo económico es que las normas lleguen a las entidades financieras, para que antes del miércoles 23 de enero estén en vigencia.

• Alcance

Para Economía las nuevas medidas de flexibilización alcanzarían a 78% de las cuentas correspondientes a depósitos reprogramados que, en teoría, tendrían ahora la posibilidad de utilizar ese dinero para cualquier transacción siempre a través de entidades que estén dentro del sistema financiero. Ninguna de las medidas anunciadas ayer, negociadas hasta último momento con la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la Argentina (ABAPRA), las que finalmente dieron su apoyo, implica mayores retiros en efectivo para el público. Por eso fueron descritas como una tercera etapa en donde, luego de flexibilizar el retiro de dinero la semana pasada, ahora se flexibiliza el movimiento dentro del sistema.

Lo que no se incluye en esta etapa, y quedará para más adelante, es la posibilidad de disponer del dinero reprogramado dentro del «corralito» para adquirir bienes como inmuebles o automóviles. La inclusión de estas operaciones dentro de la flexibilización será evaluada por Economía según la evolución que tenga el mercado libre del dólar y los eventuales controles que se puedan realizar para evitar operaciones de pase de pesos hacia el dólar. Para estos casos la única alternativa que está vigente es operar con los certificados de depósito, a través de los cuales el público con dinero atrapado dentro del «corralito» podría adquirir un bien, que en teoría lo pagaría efectivamente cuando el dinero vaya siendo liberado según el cronograma oficial. Lógicamente, esta operación debe ser aceptada por el vendedor del bien, lo que por ahora es difícil.

Para Economía lo fundamental en todas estas medidas es cumplir con cuatro objetivos: provocar un efecto positivo en la economía (aunque sea leve en este caso), no presionar sobre el mercado libre de dólares, mejorar la movilidad del ahorro y mantener el equilibrio dentro del sistema bancario.

Las principales medidas lanzadas ayer y que regirán desde la próxima semana son las siguientes:

Ampliación de movimientos de depósitos.

• En moneda extranjera, quienes tengan depósitos reprogramados en dólares podrán optar voluntariamente por transformar hasta u$s 5.000 a pesos a cambio de $ 1,4 por dólar. Este monto equivale a $ 7.000, que podrán ser utilizados libremente por el ahorrista siempre dentro del circuito financiero.
Esta operación podrá realizarse sólo hasta el 15 de febrero.

• Para quienes tengan depósitos reprogramados en pesos (provenientes de un plazo fijo en moneda nacional), podrán disponer de hasta $ 7.000 para realizar movimientos sin restricciones siempre dentro del sistema financiero y no afuera.

• Según los nuevos cálculos, y teniendo en cuenta un cliente que tiene varias cuentas abiertas dentro del sistema financiero, podría manejarse con 35.000 pesos. Este monto proviene de 7.000 en plazos fijos en pesos, 14.000 provenientes de las cuentas corrientes en dólares (u$s 10.000 pesificados), 7.000 de las cajas de ahorro en dólares (u$s 5.000 pesificados) y 7.000 de un plazo fijo en dólares (u$s 5.000 pesificados).

• Movimientos sin límites

• Se podrán utilizar los fondos que quedaron dentro del «corralito» para liquidar cualquier acreencia del Estado en cualquiera de sus niveles. Aquí se incluyen fundamentalmente pagos de impuestos nacionales, provinciales y municipales, además de multas y tasas de todo tipo. En este caso la única condición es que la plata se acredite únicamente en las cuentas del ente recaudador.

• También se podrán utilizar los fondos del «corralito» para
pagar salarios con los fondos reprogramados, sin importar que estén dolarizados o pesificados. Lógicamente, los fondos en dólares deberán ser pesificados.

• Se podrán liquidar, además, las deudas con tarjetas de crédito con el dinero atrapado en el «corralito».

Finalmente, se podrán cancelar préstamos, pero con muchas limitaciones. Para las deudas en dólares que superen el límite de pesificación uno a uno se podrán usar dólares depositados, pero siempre dentro de la misma entidad. En esta norma ingresan las deudas del público por más de u$s 100.000 en créditos hipotecarios para vivienda única, u$s 30.000 para refacción de vivienda única, u$s 10.000 para préstamos personales y u$s 15.000 para créditos prendarios.

También se podrán cancelar préstamos en pesos, pero únicamente en la misma moneda. En este caso no rige la necesidad de liquidarlo únicamente con pesos de la misma entidad. Se podrán efectuar así transferencias de pesos de una cuenta a otra, inclusive de diferentes bancos, pero únicamente para cancelar deudas o descubiertos y siempre en pesos.

• Otras medidas

En las cuentas salariales, el excedente por encima de los $ 1.500 podrá destinarse a un plazo fijo (de 30 días o más). Esta posibilidad está disponible también para cualquier depositante que haga uso de su derecho a pesificar o flexibilizar sus depósitos con los montos autorizados: $ 7.000 o u$s 5.000 (pesificados). Los intereses podrán ser pactados entre el banco y el cliente libremente. Además, y luego del vencimiento, se podrá hacer uso de las posibilidades de todo el sistema bancario.

Se mantiene la necesidad para las operaciones de retiro de efectivo en cuentas en moneda extranjera de hasta 500 dólares mensuales de retirarlas en pesos. El cambio se realizará a 1,4 peso por dólar, con lo cual el público podrá retirar 700 pesos mensuales.

El Banco Central podrá reglamentar sobre casos específicos de depósitos reprogramados. Esto regirá para situaciones de emergencia, como necesidades de intervenciones médicas, viajes de emergencia o similares.

Se mantiene la obligación de retener un encaje de 100% para los depósitos nuevos dentro de los bancos.

Fuera de las operaciones autorizadas en el nuevo paquete, continúan las prohibiciones para realizar transferencias entre cuentas.

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