11 de diciembre 2001 - 00:00

Forbes: "La única solución para la Argentina es dolarizar"

Forbes: La única solución para la Argentina es dolarizar
Steve Forbes tiene su propia idea para que la Argentina salga definitivamente de la crisis. El gobierno de Fernando de la Rúa debe avanzar en la dolarización de la economía, una rebaja de impuestos y un acuerdo político para reducir el gasto público. Esto, combinado con la idea de reducir la cantidad de legisladores, regionalizar el país y bajar el número de organismos.

Lógicamente, Fernando de la Rúa no puede esperar convencer a toda la clase política y económica de la Argentina para avanzar en este cambio radical, pero sólo con el apoyo de parte de la oposición argentina que cree en esta estrategia (el PJ). Con eso basta. Cuando esta propuesta esté cerrada, se la debe enviar al gobierno de George W. Bush para lograr el apoyo de Estados Unidos.
El periodista y empresario norteamericano dio su receta ante Ambito Financiero, luego de estudiar detenidamente durante 10 días el desarrollo de la crisis argentina y a través de una entrevista telefónica desde su oficina en Wall Street. Según Forbes, lo peor que puede hacer la Argentina es seguir ciegamente las reglas que le impone el FMI para salir de la crisis. Para el economista, «una orden del gobierno de Estados Unidos vale más que cualquier opinión de un burócrata del Fondo». Las principales declaraciones de Steve Forbes a este diario fueron las siguientes:

Periodista: ¿Sigue considerando que la dolarización es una alternativa viable para la Argentina?


Steve Forbes:
Sigo pensando que la dolarización es la solución central para los problemas económicos de la Argentina. Es la única manera de evitar un colapso, no sólo en el corto plazo, sino para garantizar el mediano y el largo plazo de la economía argentina.

P.: ¿Puede dolarizar el gobierno ahora, en medio de la actual crisis?


S.F.:
Seguramente, perdió los dos mejores momentos para hacerlo, en el '98 y en agosto de este año. Pero siempre es mejor tarde que nunca.

Anuncio público

P.: ¿Cuáles serían los pasos para dolarizar la economía?

S.F.:
Lo primero que se debe hacer es anunciar públicamente, y lo antes posible, que automáticamente el peso argentino pasa a ser reemplazado por el dólar. Previamente, debe hacer un acuerdo político con los sectores que apoyan la medida, que sé que son muchos en la Argentina. Los argentinos podrán, además, mantener el peso durante el tiempo que quieran y, en el momento que más cómodo les quede, canjearlos por los dólares. Mientras tanto, los argentinos que quieran cobrar en pesos sus salarios o pagar impuestos podrán hacerlo. La idea es que el cambio sea positivo y no traumático. Inmediatamente, habrá un efecto de confianza que despejará cualquier duda sobre una devaluación.

P.: Algunas propuestas hablan de una dolarización, pero en tres etapas: primero, desdolarizar los depósitos y los créditos en dólares; luego, dejar flotar el tipo de cambio y, finalmente, dolarizar con un nuevo valor del peso contra el dólar. ¿Apoyaría este tipo de medidas?


S.F.:
El tiempo para dolarizar corre y si se quiere un efecto confianza, no hay tiempo para experimentos. Directamente, hay que hacerlo y punto.

P.: ¿Esto quiere decir que para usted se puede dolarizar con el peso uno a uno con el dólar?


S.F.:
Efectivamente. Sería una forma de reducir casi inmediatamente los tipos de interés y los costos de los servicios, además de eliminar el riesgo cambiario.

P.: ¿Cuál sería la posición del gobierno de Estados Unidos ante la dolarización en la Argentina?


S.F.:
EE.UU. reconocería inmediatamente que este plan sería lo mejor para la Argentina. La administración del presidente George W. Bush, me consta, sabe que la solución para la Argentina tiene que ser un cambio de situación de 180 grados y que la dolarización, si se hace de una manera seria, es una alternativa válida. De alguna manera, la sensación que existe desde Estados Unidos es que no se toman decisiones trascendentales desde hace tiempo y que se demora la salida efectiva de la crisis. Estoy convencido de que si el plan para dolarizar la economía argentina es serio y tiene apoyo político, tendría la aprobación del gobierno de Estados Unidos; a todos los niveles.

P.: ¿Qué quiere decir con «un plan de dolarización serio»?


S.F.:
La dolarización, para que sea sostenible y sea algo creíble para que apoye desde el gobierno de Estados Unidos y desde los mercados, requiere varios frentes a la vez. Primero es necesario un acuerdo político serio. Lógicamente, nadie puede pensar que toda la clase política puede llegar a inscribirse detrás de una iniciativa como ésta; pero si los apoyos son los suficientes como darle credibilidad, hay que ir adelante. Sé que hay gente de la oposición que acompañaría a Fernando de la Rúa y Domingo Cavallo en una decisión por el estilo.

Medidas

P.: ¿Qué otras medidas, además del apoyo político, podrían acompañar la decisión?

S.F.:
Una reformulación del sistema impositivo, que incluya una rebaja de impuestos y una simplificación radical de la estructura tributaria. El tercer capítulo es que tendría que estar acompañado por una reducción radical del costo de la política en la Argentina, racionalizando el gasto público. Quizá la propuesta de reducir la cantidad de legisladores y regionalizar el país sea una alternativa válida.

P.: ¿Cree que el FMI estaría dispuesto a avalar un cambio como el que usted propone?


S.F.:
El problema del Fondo es grave. Desde hace mucho tiempo, sus políticas frenan el despegue y el desarrollo de países como la Argentina. Sé que un plan como el que le expuse tendrá serios contratiempos en el FMI y que es casi imposible que los técnicos de ese organismo coincidan en esta visión. Pero créame, como contrapartida, que una orden del gobierno de Estados Unidos para el FMI tiene más valor que cualquier burócrata interno. Pero para lograr la credibilidad del gobierno norteamericano, antes debe haber un plan serio y creíble.

P.: El problema es que la Argentina necesita imperiosamente cancelar títulos de deuda entre el 14 y el 20 de este mes y requiere el apoyo del FMI.


S.F.:
La pregunta es otra: ¿la Argentina quiere tener un conflicto con el FMI o con su propia economía? Le repito, si la Argentina envía un plan como el que le expliqué, los acreedores verán que una salida para la crisis es factible. La llave es el crecimiento económico y un plan que sostenga ese crecimiento. Es lo único que convencería a los acreedores y a los tenedores de bonos que deben recibir dinero en estos días. En lo que no creen los acreedores es en que, a partir de planes como los del FMI, se pueda pagar la deuda a mediano plazo. Lo peor que puede hacer entonces la Argentina es seguir ciegamente las reglas que le impone el FMI, que sólo traen más recesión.

Víctima

P.: ¿Cómo ve al gobierno de Fernando de la Rúa a esta altura?

S.F.:
Como una víctima de la política argentina y de los planes de ajuste del FMI. El FMI debe ser acusado de negligencia profesional, como cuando un médico causa la muerte de su paciente por su incapacidad. Las recetas del Fondo matan a los países.

P.: En estos días, Domingo Cavallo comienza un raid por los principales mercados del mundo para el tramo internacional del canje de deuda. ¿Cree que tendrá éxito?


S.F.:
Todos en Wall Street y el resto de los mercados descartan que la Argentina no puede cumplir con los términos de pago de su deuda. Asumen que habrá una reestructuración, con lo cual puede tener éxito. Pero se necesita, otra vez, un plan de desarrollo basado en una estrategia como la que le presenté. A lo único que le tienen miedo los mercados es a un colapso total, y a eso llevan las políticas del FMI. La decisión de la Argentina, entonces, es si va a negociar la reestructuración de la deuda en medio de una programa de crecimiento con dolarización o en medio de un colapso de su economía.

P.: ¿La devaluación es una posibilidad?


S.F.:
No es una posibilidad, es un desastre. Es lo único que no puede hacer la Argentina. Sería el fin para cualquier intento de este país de tener cierta credibilidad.

P.: ¿Cómo lo ve a Domingo Cavallo?


S.F.:
Lógicamente, en una situación más frágil que la de las últimas semanas. Ahora todos sus pasos son más difíciles de tomar y de aceptar por la sociedad.

P.: ¿Qué piensa de las medidas que se tomaron en la Argentina para restringir la salida de capitales?


S.F.:
Es un signo de la crisis, extremo. Pero, con una dolarización seria, no serían necesarias más restricciones de este tipo.

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