11 de octubre 2001 - 00:00

Fuerte suba de hasta 7% en granos por inundaciones

El mercado argentino de granos se sacudió fuertemente ayer luego de generalizarse la preocupación por previsibles recortes en la cosecha 2001/2002 como consecuencia de las lluvias que acumulan más de 200 milímetros en los últimos diez días.

El fuerte impacto sobre los precios -que llegó al inusual 7% para el trigo octubre y rondó en 3% para los restantes granos- fue consecuencia de la preocupación por el exceso hídrico que ya hace prever una disminución en la producción de trigo y menores siembras de maíz y de girasol.

Mientras la provincia de Buenos Aires asumía oficialmente la existencia de 3 millones de hectáreas inundadas, los principales jugadores del mercado de granos debieron salir a cubrir posiciones asumidas en la operatoria a término. Esto se debió a la casi certeza de que habrá problemas en el abastecimiento de trigo, ya que 70% de la superficie implantada se encuentra amenazada en su sanidad por el exceso de agua.

Un tercio de la superficie triguera padece excesiva humedad en el sur de Córdoba, noroeste, oeste y centro de Buenos Aires, centro norte de La Pampa y extremo sur de Santa Fe.


Los cultivos de trigo se encuentran en una etapa de alta sensibilidad al ataque de enfermedades foliares que no pueden ser tratadas debido a las dificultades que existen para acceder a los campos.

• Divorcio

Con este panorama, el mercado argentino de materias primas agrícolas logró divorciarse del mercado de los Estados Unidos, que se mantuvo con tendencia irregular ayer con bajas de hasta 1% en soja y de alrededor de 0,4% para trigo en Kansas, con excepción del maíz, que ganó 0,4% mientras el trigo en Chicago trepó hasta 1,6%.

«La disminución de los rendimientos está cada vez más cerca si no sobreviene a corto plazo un clima seco y prolongado», dicen los especialistas, mientras ya se avizoran problemas de fusarium en lotes de trigo.

Las negociaciones estuvieron fuertemente influenciadas por estas situaciones, y los operadores y mandatarios se lanzaron a conseguir mercadería. De esta forma, la posición octubre de trigo saltó de pagarse $ 110 el martes a $ 118 por tonelada ayer, una ganancia de 7,3% en una jornada agitada por el tema climático. En tanto,
la cosecha nueva, que está en serios problemas y recién ingresará al mercado en enero, se cotizó en $ 101,6/t con una suba de 1,9%, mientras marzo ajustó en $ 107,2, con ganancias de 1,5%.

El ministro de Agricultura de Buenos Aires, Haroldo Lebed, describió con precisión las crudas imágenes que se visualizan hoy del campo argentino: «Por las lluvias están paralizadas las labores para la cosecha gruesa, como maíz, soja y girasol. En Buenos Aires se inundaron campos ganaderos y agrícolas de Monte, General Paz, Chivilcoy, Castelli, Chascomús, Dolores, Las Flores, Maipú, Navarro, Tapalqué, Necochea y Ayacucho. Pero los problemas exceden el área de Buenos Aires ya que La Pampa, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba padecen, en mayor o menor medida, dificultades para continuar con las labores agrícolas.

Los problemas en la siembra de maíz y de girasol también afectaron al mercado. El prime-ro subió hasta 2% ayer en Buenos Aires ante el recorte de expectativa de área sembrada. La posición octubre de maíz ajustó en $ 86,8, aunque la nueva cosecha no mostró variaciones y se mantiene en $ 87,8 la posición abril.

El
girasol, en tanto, también se fortaleció ante la previsión de una menor cosecha a la estimada y mostró una cotización de $ 186, $ 5,5 más que la jornada anterior y una suba de 3,3%.

Con este marco, el gobierno salió a ratificar lo ya dicho ayer en
Ambito Financiero, acerca de que se mantendrá la cosecha récord ya que, según esa teoría, la superficie abandonada con maíz o girasol será volcada a la producción de soja; así como que se potenciarían las zonas marginales de trigo. Sin embargo, analistas privados indican que «es muy jugada esa apreciación porque durante el año pasado falló mucha soja en el sudeste bonaerense, y los trigos en áreas marginales no fueron tan maravillosos como se indica».

Por su parte, las entidades del campo que representan a muchos productores afectados por las inundaciones volvieron ahora a la carga contra el gobierno, a quien criticaron por pronosticar una cosecha ré-cord. «El anuncio que se iba a producir una cosecha récord fue político. Es poco serio hablar de récord cuando todavía no se sembró», coincidieron desde Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y Federación Agraria Argentina.

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