22 de noviembre 2001 - 00:00

Fuertes reclamos en cumbre industrial

«Sólo un acuerdo nacional que comprometa al gobierno, oposición, sindicatos y empresarios va a poner de pie al país.» La frase pertenece al presidente del Banco Galicia, Eduardo Escasany, pero fue repetida por casi todos los oradores que estuvieron presentes ayer en la 7ª Conferencia Industrial Argentina que realiza la UIA en Parque Norte, y aplaudida por el público presente.

El secretario de la CGT, Hugo Moyano; el senador Antonio Cafiero; el diputado Darío Alessandro; el titular de CRA, Manuel Cabanellas; el presidente del Banco Nación, Enrique Olivera, y Escasany se sentaron en una mesa propuesta por la UIA para debatir sobre la construcción del consenso en el país. Todos, incluso Escasany, avalaron el plan de la UIA presentado el martes, respaldaron el canje de deuda, la recreación de un modelo para el crecimiento económico, la refundación de la democracia, la vuelta a las raíces y la inserción de la Argentina en el mundo. Salvo Escasany, todos mencionaron que el modelo económico de los '90 está agotado.

En una mesa signada por la disparidad de pertenencias políticas y sociales, los panelistas guardaron las formas y todos coincidieron en la necesidad de recrear el diálogo frente a las urgencias que presenta la política argentina y, aunque con matices, responsabilizaron por la crisis económica y social a la dirigencia política y a la falta de confianza de la gente.

Escasany
advirtió además que el problema económico argentino «se resuelve con rentabilidad empresaria y no con medidas paliativas transitorias como puede ser la entrega de cajas PAN o los planes Trabajar».

Por su lado, el secretario general de la CGT disidente, Hugo Moyano, sostuvo que «no hay que creer más en las recetas que nos traen desde afuera», y propuso «recuperar la identidad» para salir de la crisis y reactivar la economía, el consumo y la producción.

Ante un auditorio poblado mayoritariamente por industriales, Escasany reclamó un compromiso del Congreso para aprobar las medidas que reactivarán la economía, entre ellas el presupuesto 2002, políticas que incentiven a la inversión y a las exportaciones, y programas que permitan atender a las urgencias de los más necesitados.

También Cafiero reclamó un pacto entre todos los sectores y reclamó al Presidente que se proponga un jefe de Gabinete que surja de la voluntad porque «se necesita liderazgo». Luego de esto, «hay que hacer una tregua y pasar dos años sin hablar de política», dijo el senador.

Convocatoria

A la propuesta se sumó Olivera que reclamó una convocatoria «urgente» de todos los sectores para «replantear la economía» y el economista Jorge Forteza, presidente de Booz Allen & Hamilton Argentina, quien reclamó la necesidad de elaborar un acuerdo entre los sectores privado y público que incluya la planificación de «cadenas productivas», para que la Argentina se ubique en el año 2010 entre las naciones desarrolladas.

Por la mañana, el presidente de la Organización Techint,
Paolo Rocca, habló sobre el Mercosur y opinó que la Argentina falló en la capacidad de negociar con Brasil.

Para transformar al Mercosur en un proyecto viable, Rocca subrayó la importancia de aplicar un «programa de convergencia macroeconómica que incluya la política fiscal, monetaria y cambiaria, y medidas temporarias de educación».

Una visión similar dejó el senador nacional electo por la Alianza,
Rodolfo Terragno, quien consideró que la Argentina «no ha tenido hasta ahora una estrategia clara» con respecto al Mercosur. Terragno dijo el gobierno tiene «las manos atadas por su propio dogmatismo económico.

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