G-19
Hoy arranca la reunión del G-20, un encuentro que convoca a los siete países más desarrollados y a otros trece emergentes. El dato es que esta vez será, en realidad, el G-19, ya que Roberto Lavagna decidió que la Argentina se ausente de este encuentro clave, que reúne a ministros de Economía y a presidentes de bancos centrales. La razón: se discutirá sobre «procesos justos para las reestructuraciones de deuda». Lloverán las críticas a todo lo hecho por el ministro. Una actitud poco seria la de eludir el debate dejando de representar al país en un importante foro.
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Este verdadero «plantón» no será gratuito. Entre otros, concurrirán a este encuentro el secretario del Tesoro estadounidense, John Snow; el ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel; y el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, por sólo mencionar algunos. Concurrirán, en efecto, todos los ministros de Economía y presidentes del Banco Central de los países del G-7 y de otras 12 naciones emergentes (la número 13 es la Argentina).
La ausencia de Lavagna se extendió también al titular del Banco Central, Martín Redrado, que también estaba invitado al evento. Desde el Ministerio de Economía les «sugirieron» a las autoridades del Central que era mejor no concurrir, especialmente para evitar la firma de la Argentina en temas relacionados con la deuda. La sospecha, con fundamentos, del ministro, es que la declaración del G-20 no será precisamente favorable para la posición que mantiene la Argentina.



