21 de enero 2019 - 00:02

Gasto bajó por menos obra pública y prestaciones sociales

Esos dos rubros explicaron el 54% de la reducción. El oficialismo sobrecumplió la meta de déficit primario, que cerró en 2,4% del producto, por debajo del 2,7% acordado con el FMI .

“Las prestaciones sociales y la obra pública aportaron el 54% de la baja del peso del gasto público primario en 2018”. Así lo indicó ayer el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), luego de que el Ministerio de Hacienda anunciara el viernes que el déficit primario terminó el año en 2,4% del PBI, cayendo 1,4 puntos con respecto al resultado del 2017 y cerrando por debajo del 2,7% acordado con el FMI. En esta línea, señaló que los ingresos totales no crecieron por encima de la inflación, como se esperaba a principios del año pasado, sino que cayeron un 2,7% en términos reales con respecto al 2017 (-1 p.p. en términos del PBI), mientras que el gasto aceleró su merma y disminuyó 8,8% interanual (-1,8% p.p.).

Durante el año pasado tuvo un impacto significativo la aceleración de la inflación, producto de la devaluación del tipo de cambio. En este marco, “un caso paradigmático fue el de los subsidios económicos, que eran considerados inicialmente como uno de los principales aportantes a la baja del gasto primario (se estimaba una caída en términos reales igual al 25%)”, indicó el IARAF. “La necesidad de sostener el aporte nacional a la tarifa de los servicios públicos en un marco de devaluación e inflación mucho más altas que las previstas, llevó al gobierno a sobre-ejecutar la partida inicialmente presupuestada en un 138% y terminó mostrando una caída en términos reales inferior a la presupuestada”, precisó.

De acuerdo con el informe, otros rubros que torcieron con la tendencia presupuestada fueron el gasto en prestaciones sociales, que cayó 4,4% interanual en términos reales contra el aumento del 5,5% previsto, el de salarios, que disminuyó 10,2% (se preveía una suba de 0,3%). Otros rubros fueron el de obra pública, que cayó 26% contra un crecimiento esperado del 5% y las transferencias a las provincias, que cayeron casi seis veces más que lo esperado originalmente. Con estas cifras, el déficit primario representó el 2,66% del PBI, si se toman en cuenta los Programas de Inversiones Prioritarias (PIP). En tanto, “el aumento del peso de los intereses generó que la mejora resulte más moderada”, indicó el IARAF. “Puesto que los intereses de la deuda se incrementaron en 0,6 p.p. del PIB, se pasó de un déficit fiscal del 6% del PBI en 2017 a uno de 5,2% del PBI”, agregó.

Para el 2019, el Gobierno espera alcanzar un déficit primario cero. En ese sentido, el IARAF destacó que el año arranca con 0,2 p.p. del PBI menos de necesidad de ajuste. Por el lado de los ingresos, “la mejora del resultado provendrá exclusivamente de los recursos tributarios”, indicó la consultora. En tanto, por el lado del gasto, en la medida que la inflación baje linealmente y se mantenga la movilidad jubilatoria, las prestaciones aumentarán en términos reales y dejarán de aportar a la baja del gasto, de acuerdo con la entidad. “El aporte a la baja de las erogaciones deberá ser cubierto por otros gastos o ingresos, para avanzar hacia la mejora de los resultados establecidas como meta”, concluyó el IARAF.

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