15 de agosto 2001 - 00:00

Gobernadores, reacios a recibir bonos sin reconocer intereses

Los gobernadores de la Alianza se mostraron díscolos ayer: decidieron rechazar que se les pague la coparticipación en bonos interprovinciales y le comunicaron al peronista pampeano Rubén Marín que hoy no concurrirán a la asamblea para renovar autoridades del Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Los gobernadores de la alianza UCR-Frepaso manifestaron su oposición a que el gobierno de Fernando de la Rúa pague a las provincias una parte de las partidas por coparticipación de impuestos con el denominado bono interprovincial.

Tras una reunión en las oficinas porteñas del Consejo Federal de Inversiones (CFI), estos gobernadores se mostraron muy cautelosos respecto de la posible implementación del bono federal que impulsa el ministro Domingo Cavallo.

• Sin respuestas

«Hay que ver si sirve para los que estamos en el Fondo Fiduciario; si sirve para financiar las deudas de capital de las provincias con las instituciones financieras», aseguró luego del encuentro el gobernador radical del Chaco, Angel Rozas. Más duro resultó el entrerriano Montiel -preside además la convención nacional de la UCR-, quien manifestó que «no tienen respuestas definitivas». Lo hizo luego de reunirse con el secretario de Relaciones con las Provincias del Ministerio de Economía, Hugo Garnero -además del asesor de Cavallo, Horacio Liendo-, quienes explicaron a los gobernadores aliancistas el trazo grueso del proyecto de creación de un «bono interprovincial».

Sin embargo, los ministros de Economía de las provincias gobernadas por la Alianza, que hoy se reunirán con Garnero, estuvieron de acuerdo con la emisión de LECOP (Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales) por $ 1.000 millones. No tuvieron la misma actitud los gobernadores con los bonos interprovinciales por $ 1.200 millones, donde la Nación reconoce y paga su deuda con las provincias. El rechazo surgió ayer porque las provincias quieren que la Nación pague los intereses sobre esta deuda. Y desde Economía les dijeron que no les piensan reconocer nada.

• Asistentes

En el CFI estuvieron, además de Rozas y Montiel, los gobernadores José Luis Lizurume (Chubut), Alfredo Avelín (San Juan), y Pablo Verani (Río Negro), y el interventor de Corrientes, Jorge Aguad. Hubo adhesión expresa, vía fax de Oscar Castillo (Catamarca) y Roberto Iglesias (Mendoza). Fue Avelín quien el lunes afirmó que el gobierno central lo estaba «estrangulando». Y Montiel tuvo una reacción airada, hace un mes, anunciando que retiraba su firma del pacto «de la Independencia» firmado con pompa por los mandatarios de la Alianza y De la Rúa en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Dijo que lo hacía ante la falta de cumplimiento por parte de su propio gobierno de los compromisos asumidos.

Varias provincias argentinas implementan en la actualidad los bonos como un medio de pago a proveedores estatales y a los empleados públicos, en un escenario de exhaustas arcas fiscales y una profunda depresión económica.

«Las provincias no aguantamos más. Si nos siguen apretando habría que reformar la Constitución nacional para eliminar las provincias y crear regiones y volvernos unitarios»,
disparó con fastidio el rionegrino Verani tras el encuentro.

Además anunciaron que no asistirán a la reunión convocada para hoy en la sede del CFI para designar a la provincia titular de la Asamblea de ese organismo, y reclamaron que esa elección se haga después de los comicios de octubre. Al parecer no toleraron que los 14 gobernadores peronistas hayan decidido la sucesión de Marín, designando al puntano
Adolfo Rodríguez Saá, sin una previa consulta.

«El diálogo debe ser ampliado a la consideración de aspectos políticos, sociales y económicos comunes a los miembros del CFI, y que son una parte relevante de la gestión del bien común, siempre tendiendo como base el principio de la concertación»
, señalaron los mandatarios aliancistas en un comunicado. Agrega el documento emitido que en esa asamblea no se decidirá el recambio «hasta haber logrado el consenso definitivo».

Aunque estaba previsto que se renovara la conducción del CFI en manos de Marín, y los peronistas tienen decidido votar a Rodríguez Saá, el número obligatorio de 16 (dos tercios) mandatarios necesario para el relevo será imposible de lograr si ningún aliancista asiste al encuentro.

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