Gobernadores, reacios a recibir bonos sin reconocer intereses
-
Privatización del Belgrano Cargas: habilitan un nuevo esquema para financiar obras
-
Avanza la privatización de AySA: aprueban el nuevo contrato de concesión
• Sin respuestas
En el CFI estuvieron, además de Rozas y Montiel, los gobernadores José Luis Lizurume (Chubut), Alfredo Avelín (San Juan), y Pablo Verani (Río Negro), y el interventor de Corrientes, Jorge Aguad. Hubo adhesión expresa, vía fax de Oscar Castillo (Catamarca) y Roberto Iglesias (Mendoza). Fue Avelín quien el lunes afirmó que el gobierno central lo estaba «estrangulando». Y Montiel tuvo una reacción airada, hace un mes, anunciando que retiraba su firma del pacto «de la Independencia» firmado con pompa por los mandatarios de la Alianza y De la Rúa en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Dijo que lo hacía ante la falta de cumplimiento por parte de su propio gobierno de los compromisos asumidos.
Varias provincias argentinas implementan en la actualidad los bonos como un medio de pago a proveedores estatales y a los empleados públicos, en un escenario de exhaustas arcas fiscales y una profunda depresión económica.
«Las provincias no aguantamos más. Si nos siguen apretando habría que reformar la Constitución nacional para eliminar las provincias y crear regiones y volvernos unitarios», disparó con fastidio el rionegrino Verani tras el encuentro.
Además anunciaron que no asistirán a la reunión convocada para hoy en la sede del CFI para designar a la provincia titular de la Asamblea de ese organismo, y reclamaron que esa elección se haga después de los comicios de octubre. Al parecer no toleraron que los 14 gobernadores peronistas hayan decidido la sucesión de Marín, designando al puntano Adolfo Rodríguez Saá, sin una previa consulta.
«El diálogo debe ser ampliado a la consideración de aspectos políticos, sociales y económicos comunes a los miembros del CFI, y que son una parte relevante de la gestión del bien común, siempre tendiendo como base el principio de la concertación», señalaron los mandatarios aliancistas en un comunicado. Agrega el documento emitido que en esa asamblea no se decidirá el recambio «hasta haber logrado el consenso definitivo».
Aunque estaba previsto que se renovara la conducción del CFI en manos de Marín, y los peronistas tienen decidido votar a Rodríguez Saá, el número obligatorio de 16 (dos tercios) mandatarios necesario para el relevo será imposible de lograr si ningún aliancista asiste al encuentro.




Dejá tu comentario