El Gobierno nacional expresó su bajo optimismo por los resultados que puede conseguir el país en la audiencia con el juez estadounidense Thomas Griesa, tras el fracaso de las negociaciones oficiales con los fondos buitres, bajo la mediación de Daniel Pollack.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"No podemos tener expectativas favorables porque (Griesa) siempre ha tenido una visión de carácter parcial. Pero tiene que resolver las cuestiones de carácter pendiente, que tienen que ver con múltiples nociones por múltiples actores involucrados en este proceso de pago", enfatizó le jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en su habitual conferencia de prensa.
Finalmente el funcionario tenía razón. Este viernes, representantes de los buitres y los abogados del estudio Cleary Gotlieb Steen & Hamilton (CGS&H), que defienden a la Argentina, se vieron las caras nuevamente ante la convocatoria del magistrado. No hubo señales positivas ni la reposición de la cautelar o stay que permita pagar al país. Pero tampoco trascendió una orden del juez para repartir los dólares trabados en el Bank of New York entre los demandantes. Con duras críticas al Gobierno, Griesa instó a la Argentina y a los buitres a seguir las negociaciones con el intermediario, a quien ratificó en el cargo.
En la conferencia, Capitanich aprovechó para volver a negar el default. "Hemos depositado para los acreedores reciban el dinero. La Argentina paga, la Argentina cumple, depositó la plata. El agente fiduciario es el responsable de transferir a los acreedores", dijo en referencia al BoNY:
Además, el jefe de Ministros desligó al Gobierno de la elección de la plaza Nueva York como jurisdicción para los bonos reestructurados. "Fue introducida en abril de 1976 por la dictadura militar y la reestructuración se debe hacer sobre la misma jurisdicción. La estrategia de desendeudamiento tiene que ver con la reducción de deuda pública en moneda extranjera en manos privadas, que ejerce interese particulares", sostuvo.
Dejá tu comentario