Greenspan disparó Wall Street a nivel récord en dos años
Alan Greenspan habló ayer ante el Congreso de Estados Unidos y desató la euforia de Wall Street y recuperó el optimismo en los mercados emergentes. El titular de la Reserva Federal dijo que no tocará las tasas de interés («están en un nivel apropiado») y auguró un «sostenido y vigoroso» crecimiento de la economía de Estados Unidos. Los inversores, inmediatamente, retornaron al riesgo. Wall Street cerró en su nivel más alto en dos años. El Dow Jones subió 1,6%. La Bolsa de Brasil recuperó más de 4% y los títulos de la deuda externa de este país crecieron hasta 2%. También subieron las Bolsas de Caracas y de Santiago de Chile, y los títulos públicos de esos dos países. El efecto Greenspan no terminó allí. Atenuó la suba del petróleo después de que la OPEP dijera que va a recortar la producción e hizo subir las Bolsas de Europa. También fortaleció al euro, porque al dejar tan bajas las tasas de interés, debilita al dólar. El euro cerró a 1,2834 dólar, muy cerca del récord absoluto.
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Alan Greenspan, después del discurso en la Cámara de Representantes del Congreso, guarda el discurso y se apresta a contestar preguntas.
«Mirando hacia el futuro, las posibilidades de un crecimiento robusto sostenido son buenas, pese a que, como siempre, algunos riesgos se mantienen», agregó.
• Las ganancias imponentes y generalizadas en materia de producción y de utilidades netas suscitan buenas perspectivas para una sólida recuperación económica en el futuro próximo.
• Las estimaciones de crecimiento justificarían en pocos meses un alza de las tasas de interés, que no podrán permanecer quietas eternamente, aunque el nivel actual es considerado apropiado.
• El bajo costo del crédito para las empresas y los consumidores, y el aumento de las ganancias gracias a la alta productividad, ayudarán a que la economía crezca este año 5 por ciento.
• El panorama se ha tornado más luminoso, y las perspectivas son buenas para una expansión sostenida de la economía. Al mismo tiempo, la baja inflación permitirá mantener las tasas de interés en su nivel actual.
• Han disminuido las ineficiencias que las compañías del país han ido combatiendo a través de la tecnología, lo que significa que es poco probable que los incrementos en la productividad se mantengan a su ritmo actual.
• Es sólo un asunto de aritmética: si la demanda general sigue aproximadamente donde está, se comenzará a crear un crecimiento de empleos significativo.
• Los 2,6 millones de nuevos puestos de trabajo anunciados por la Casa Blanca para 2004 pueden no ser una hipótesis alejada de la realidad. Es una hipótesis factible, pero aún no hay señales de nuevas contrataciones de empleados.
• El aumento de producción por hora en el sector empresarial no agrícola fue de 5,25 por ciento en 2003, después de dos años de incrementos también notables. La contrapartida del aumento de la productividad es el lento crecimiento del empleo.
• Hasta la fecha, la expansión del empleo ha sido significativamente más lenta que los incrementos en la producción.
• Cuanto más demoremos en tratar estos desequilibrios (déficit fiscal), más doloroso será el ajuste que habrá final-mente.
• El comportamiento reciente del índice inflacionario ha sido especialmente notable a la luz de la depreciación sustancial del dólar en 2003.
• En relación con una canasta amplia de las monedas de nuestros socios comerciales, la cotización del dólar (en relación con todas las monedas) ha bajado aproximadamente 13 por ciento desde su cima de comienzos de 2002.




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