12 de marzo 2001 - 00:00

Habría perdón por un año de 7.000 millones de la deuda

El nuevo equipo económico podría anunciar en los próximos días que logró refinanciar por un año por lo menos 7.000 millones de dólares más de vencimientos de la deuda pública. El gobierno norteamericano habría avalado la operación que abarca a bancos extranjeros y organismos internacionales. Hay preocupación en Washington por la elevada carga de vencimientos que tiene la Argentina, especialmente en momentos en que los mercados de crédito internacional aún siguen cerrados para el país De hecho, el gobierno hoy está usando el dinero que obtiene por el blindaje del Fondo Monetario para financiarse. El jueves último hubo una audiencia en el Congreso norteamericano en la que se criticó el accionar del FMI señalando que "está repitiendo con la Argentina los mismos errores de los '80: posterga la reestructuración de la deuda soberana". Atento a la iliquidez hoy de los mercados internacionales, hay gestiones oficiales para que, voluntariamente, bancos renueven más vencimientos de la deuda de este año. La intención es que no se agote el dinero del blindaje y se lo mantenga como reserva. Es muy lógica la iniciativa: habría una mala reacción de los mercados y crecerían con el transcurrir de los meses las dudas sobre la Argentina si se sigue recurriendo al dinero del blindaje. El desborde de las cuentas públicas en el primer trimestre con el aumento del déficit fiscal empeoró el panorama y obliga a recurrir a financiamiento adicional.

Habría perdón por un año de 7.000 millones de la deuda
El gobierno podría obtener de bancos y organismos internacionales un «perdón» por un año de 7.000 millones de dólares de vencimientos de la deuda de manera tal de que pasen para los años próximos. Apenas desembarcados en el Ministerio de Economía, Ricardo López Murphy y Daniel Artana tomaron conocimiento de que la situación del país en materia de financiamiento no era holgada como se preveía, agravada por el hecho de que los mercados internacionales de crédito aún siguen cerrados para la Argentina.

Las gestiones se estarían realizando con el aval del gobierno de los Estados Unidos e involucran a los principales bancos del exterior que cuentan con papeles de la deuda argentina.
De hecho, el mayor déficit incurrido en los primeros meses del año obliga al equipo económico a buscar financiamiento adicional.

Hay preocupación en Washington por el «caso Argentina» y el probable impacto que pueda haber de persistir los mercados cerrados para el país. De hecho, en el corto plazo, la Argentina necesita, antes de fines de abril, colocar $ 700 millones para financiar el abultado rojo fiscal de $ 2.500 del primer trimestre. Recién para el 15 de mayo está previsto un nuevo desembolso del Fondo Monetario.

En la última semana, hubo fuertes críticas en Estados Unidos a la forma en la que el FMI trató la crisis argentina realizadas por Fred Bergsten (Institute for International Economics) y Charles Calomiris (Columbia University). Ambos dieron sus opiniones en una audiencia del Congreso norteamericano el jueves último en Washington, en donde se trataron las reformas necesarias al FMI, con la sensación existente en varios ámbitos de que el paquete de ayuda a la Argentina de diciembre fue simplemente poner «una cinta adhesiva o un parche».

Mismo error

Calomiris, en declaraciones efectuadas en esa oportunidad, señaló que «en el caso de Argentina el FMI está cometiendo el mismo error de los '80: posponer la reestructuración de la deuda soberana». Cabe recordar que hubo fuerte presión de los países europeos dentro del directorio del FMI, en diciembre, para que la Argentina reestructure compulsivamente su deuda, algo que pudo sortear al lograr el compromiso de los bancos locales y extranjeros y AFJP para canjear vencimientos de deuda de este año y renovar LETES y BONTES.

Por eso, más allá del blindaje obtenido por la Argentina, aún hay preocupación por la capacidad de pago de la deuda del país en los centros financieros internacionales, habida cuenta de que el gobierno gastó ya la última bala que le quedaba con la ayuda de organismos internacionales. Y por eso las gestiones que se están haciendo para aliviar la carga de vencimientos de la deuda de los próximos años y el objetivo de López Murphy con estas gestiones en EE.UU. de evitar el camino del país hacía un incumplimiento de la deuda.

Hasta hace 15 días, de los u$s 21.800 millones que la Argentina necesita para cerrar las cuentas de este año, habían ingresado sólo 5.200 millones, restando aún u$s 16.600 millones más
. Por el acuerdo con el FMI-Banco Mundial del blindaje, están asegurados u$s 6.800 millones de desembolsos de organismos internacionales. También hay un compromiso con bancos locales para canjear vencimientos de este año de la deuda por 2.300 millones (400 millones se hicieron en enero). Resta entonces, para el gobierno, asegurarse cerca de 7.500 millones, pero siempre considerando que el déficit fiscal se mantenga en el año en $ 6.500 millones. Si aumenta el rojo, aumentarán más las necesidades de financiamiento.

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