12 de marzo 2001 - 00:00

Historias paralelas: Turquía y la Argentina

Estambul - Turquía y la Argentina parecen vivir destinos paralelos desde la crisis de febrero. La historia reciente de ambos países puede escribirse de la misma manera cambiando los nombres de los personajes.

Ahora los turcos tienen, igual que la Argentina, un nuevo ministro de Economía que, curiosamente, esta semana piensa presentar su plan de acción.

Kemal Dervis, prometió un programa económico para sacar al país de la grave crisis económica y financiera que está atravesando.

En una conferencia de prensa ofrecida tras su retorno de Estados Unidos en el aeropuerto de Estambul, Dervis dijo: «Reuniré a mis colaboradores a las 6.30 de mañana (por hoy), y luego me encontraré con el primer ministro y los viceprimeros ministros, y daremos un gran paso para definir este programa».

Insistió en la necesidad de que el programa «respete los equilibrios sociales y restablezca la confianza popular». Lo cierto es que en esta semana, al igual que su colega Ricardo López Murphy, Dervis revelará cual es el programa con el que piensa atacar la grave crisis.

Elegido en el cargo la semana pasada, Kemal Dervis, un ex vicepresidente del Banco Mundial, partió el miércoles pasado de Turquía para «pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial».

A diferencia de la Argentina, Turquía soporta una crisis cambiaria que ya se consumió 30 por ciento de las reservas internacionales del país, y un blindaje otorgado por el FMI y el Banco Mundial que resultó insuficiente para sacar al país de la cesación de pagos.

Turquía le debe al mundo u$s 140 mil millones y sus problemas económicos se desencadenaron a raíz de una fuerte disputa entre el presidente y el primer ministro.

Turquía está gobernada por una alianza de tres partidos que tiene los mismos problemas ideológicos que la Alianza en la Argentina y, al igual que en Buenos Aires, repercuten fuertemente en la economía. Ante cualquier atisbo de escándalo los inversores se repliegan espantados. Para evitar la corrida cambiaria, la tasa de interés llegó a 500% mensual.

La lira turca ya se devaluó 35 por ciento, y la caída del salario real es muy fuerte porque la mayoría de la población está endeudada en dólares.

La inflación ha alcanzado cifras de tres dígitos, cuando se le había prometido al FMI que no iba a exceder 9% en todo el año.

Los títulos públicos de los países emergentes fueron arrastrados por la crisis de Turquía. El riesgo subió muy fuerte y dejó a la Argentina afuera del cinturón de crédito.

En otro alarde de historia paralela, la crisis turca terminó con el mandato de José Luis Machinea y con el del ministro de Economía turco. Los dos países tienen blindajes del FMI conseguidos por sus ex ministros.

Después de la crisis de febrero, la Argentina volvió a quedarse afuera del mercado de crédito internacional, y su riesgo país se acercó al peligroso nivel de 800 puntos.

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