Como para estar a tono con la belleza argentina circundante, el Merval pareció declararse en «paro», exigiendo a la demanda un aumento de sus marcas, hecho que deberá implicar duras negociaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Acaso le dicten una «conciliación obligatoria», donde la oferta simplemente se mantiene al margen y dentro de un juego sobrio que tiende a la neutralidad antes que a romper lanzas.
De tanto clima pesado, transformado en abulia y siesta veraniega, emergieron estadísticas para decir: no había subtes y la Bolsa «no vino».
Un Merval que supo desagiarse hasta los 1.210 puntos, que también se encaramó a los 1225 puntos para cerrar en 1.223 y sumando 0,39% al nivel anterior.
Cierto es que dentro del bolsón de expectativas, la predisposición para la compra debe estar muy restringida. Y no todos los días hay una «ratificación de Lavagna» para utilizarlo de ariete.
• Pobre volumen
Quitando casi $ 12 millones a certificados, del total del día de ayer las acciones se llevaron algo más de $ 48 millones.
A la medianía escapó IRSA, con 5% de alza; Celulosa y Minetti acusaron 2% de caída; de las demás solamente los leves cambios que no alcanzan a marcar casi nada definitorio. No puede considerarse un día bueno, ni malo, solamente un mercado parado y a la espera de que se destraben condiciones.
Dejá tu comentario