19 de junio 2003 - 00:00

Industria: hay capacidad pero falta financiamiento

Industria: hay capacidad pero falta financiamiento
Tanto para los analistas como para los propios industriales, afirmar que la industria está cerca del cuello de botella de su capacidad de producción, es una exageración. Porque la industria en su conjunto estaría operando a poco menos de 15% a 20% del récord del uso de la capacidad instalada del período 1997/98. Cabe señalar que en dicho lapso el empleo de la capacidad instalada promedio era inferior a 80%, un nivel entre 5% a 10% inferior al considerado de plena ocupación operativa.

Es cierto que hay algunos sectores y en particular unas empresas que están muy cerca del uso pleno de su capacidad instalada, pero ello no implica que sea una situación generalizada. Se trata principalmente de aquellos sectores vinculados con la exportación (aceites, petróleo, agropecuario y celulósico-papelero) y la sustitución de importaciones (textiles, algunos alimentos, vidrio y construcción).

Por ejemplo el Centro de Estudios para la Producción (CEP) señala en un informe que «puede afirmarse que en forma agregada existe todavía una importante capacidad ociosa como fuente de reserva para el crecimiento de la oferta industrial sin mayores esfuerzos de inversión en el corto plazo». Dicha entidad explica que «gran parte del incremento de los niveles de actividad industrial del último año se habrían basado en una mayor utilización de la capacidad instalada ya existente». Afirma además que «la capacidad instalada en términos agregados presenta una virtual tendencia al estancamiento en niveles similares, marginalmente inferiores, a los de 1997».

La siderurgia es uno de los sectores con casi pleno uso de la capacidad instalada. «Estamos trabajando casi a 95% de capacidad de la acería y de laminación. Hasta los domingos comenzamos un turno y hemos incorporados más de un centenar de trabajadores», explicó ayer a este diario Guillermo Noriega, director general de Tenaris-Siderca. «Destinamos 75% a la exportación y el resto al mercado interno. Además de abastecer a la industria petrolera tenemos demanda de maquinaria agrícola, algo de construcciones y metalmecánica», agregó.

•Contraste

También Siderar del grupo Techint está operando a capacidad completa con un mix de ventas más equilibrado ante la mayor demanda del mercado doméstico, sobre todo del agro y construcción.

La contracara de esto es el sector automotor que está operando a 25% de la capacidad instalada. Algo similar ocurre con la fabricación de línea blanca por ejemplo y aquellos sectores muy dependientes de la exportación a Brasil.

«Es exagerado considerar que la industria está en un cuello de botella, cuando la producción se está desacelerando ante la baja del tipo de cambio, lo que muestra cierta debilidad en términos de competitividad», advierte un analista de Carteco.

Según datos de FIEL a mayo pasado la industria manufacturera opera a 66,9% de su capacidad instalada, mientras que la rama de bienes de consumo no durable está a 64,3%, la de consumo durable a 63,4%, bienes de capital a 57,2% y la de bienes de uso intermedio a 71,4%.

• Las ramas que presentan el mayor uso de su capacidad (entre 75% y 90% promedio) son tabaco; cuero y piel; petroquímicos; siderurgia; manufacturas de caucho; productos químicos y farmacéuticos; manufacturas textiles; papel y cartón.

• Entre 50% y 70% se destacan alimentos; bebidas; calzado y confecciones textiles; imprenta y publicaciones; maquinaria no eléctrica; tractores y maquinaria agrícola; manufacturas de madera y caucho; manufacturas de plástico; productos químicos industriales; vidrio; fabricación metales no ferrosos; y metales básicos.

• Los que están operando a los menores niveles de capacidad (menos de 40%) son artículos para el hogar no eléctricos; automotriz; maquinaria eléctrica; electrónica y comunicaciones; y cales y cemento.

•Niveles óptimos

El relevamiento del CEP da cuenta que hay ciertos bloques productivos, importantes por su condición de productores de insumos y sus eslabonamientos con un sinnúmero de actividades industriales, como ser los metales básicos, químico, textil y papel y cartón, se encuentran en o sobre óptimos niveles de uso de sus capacidades productivas. «La falta de inversiones en estos sectores puede constituirse en un freno a una mayor y generalizada reactivación industrial y/o ser fuente de un proceso de inflación interna de los costos industriales», advierte. Precisamente estos sectores ajustaron sus precios por encima del promedio de la industria manufacturera, lo cual podría indicar que el proceso de cuello de botella ya comenzó.

«Por el contrario los sectores productores de bienes durables de consumo e inversión, metal-mecánica y automotriz, continúan presentando niveles de producción muy alejados de los máximos presentados tan solo en el último lustro.»

Según el informe del CEP, a comienzos de 2003 había cuatro grandes bloques productivos que se encontraban cerca de un grado óptimo de utilización de sus capacidades productivas superando los niveles alcanzados en años anteriores.
«Se trata de metálica básica (86%), químicos (79%), papel y cartón (77%) y textiles (75%).» Podría afirmarse que estos sectores ya han agotado en gran parte las reservas de capacidad productiva existente y que mayores incrementos de la oferta sólo podrán ser posibles a través de una ampliación de su capacidad instalada por nuevas inversiones».

Dejá tu comentario

Te puede interesar