6 de enero 2026 - 12:23

Intervención de EEUU en Venezuela y ¿el fin de la globalización?: petróleo, puja con China y reparto regional

Las reservas de petróleo venezolano no son el factor más importante detrás del ataque de Trump. "Esto es una pieza de ajedrez de un juego más grande", afirman los analistas.

La intervención de EEUU en Venezuela se enmarca en una reconfiguración geopolítica.

La intervención de EEUU en Venezuela se enmarca en una reconfiguración geopolítica.

Si bien en el imaginario popular y en el propio discurso de Donald Trump las motivaciones de EEUU para intervenir militarmente en países como Venezuela están asociadas a la obtención de sus recursos naturales, como el petróleo, no necesariamente es su objetivo principal, según los analistas. En primer plano aparecen otros elementos: principalmente, la disputa geopolítica y económica con Rusia y China, además del reparto de zonas de influencia, en detrimento del derecho internacional. "La globalización ha muerto", destacó uno de los expertos.

Los analistas de Portfolio Personal Inversores (PPI) argumentaron que la captura de Nicolás Maduro "marcó un punto de inflexión en la política exterior de Trump y envió una señal clara tanto a aliados como a adversarios", debido a que "mostró hasta dónde está dispuesto a llegar EEUU para eliminar a un líder que considera una amenaza para sus intereses estratégicos y de seguridad".

En este sentido, se remarcó que la operación militar "fue presentada como parte de una visión más cruda del orden global, basada en el control del comercio, los territorios y los recursos considerados clave para la seguridad nacional". Es decir, se trata de "un enfoque que prioriza los intereses estadounidenses por sobre cualquier marco multilateral".

La partida de ajedrez global

"Esto es una pieza de ajedrez de un juego más grande", planteó a Ámbito el analista de mercados internacionales de AdCap Grupo Financiero, Jorge Ángel Harker. Desde su perspectiva, el ataque de Trump se trata de "un tema de Seguridad Nacional" compuesto de un "una jugada a tres bandas".

Por un lado, afirmó que el gobierno norteamericano "se saca un dolor de cabeza" al desplazar a un jefe de Estado con fuertes vínculos con Irán, el cual también está atravesando una serie de protestas internas. Por el otro, al derrocar a Maduro "están cortando la línea de vida de Cuba".

A eso se le suma "que le corta el suministro de combustible a China" en el marco de "un posible conflicto con Taiwán". Si también ocurre un cambio de gobierno en Irán, explicó Harker, eso implicaría "2,5 millones de barriles diarios menos para China".

El reparto en zonas de influencia

En diálogo con este medio, el economista y analista internacional, Federico Vaccarezza, afirmó que "el mundo se empezó a ordenar a partir de tres zonas de influencia". Por un lado, "la zona de influencia hemisférica americana, la zona de influencia hemisférica rusa en Europa y el área de influencia china en el sudeste asiático".

Y ahondó: "De esa forma, entre estos tres grandes actores pueden darle forma a un nuevo orden mundial basado ya no en reglas, sino basado en los acuerdos políticos de estos tres grandes actores y sus intereses. Ergo, la globalización ha muerto".

En este contexto, afirmó que "China negoció con EEUU salirse de la cuestión hemisférica, le ceden en cierta medida el peso hemisférico que habían construido en la década anterior y le negocian ese peso a cambio de que EEUU interfiera menos en las cuestiones y regiones del Indo Pacífico". Pero agregó: "Vamos a ver, porque Estados Unidos sí tiene intereses globales, China tiene intereses regionales".

Petroleros Venezuela PDVSA
La producción de petróleo venezolano declinó con fuerza durante los últimos 20 años.

La producción de petróleo venezolano declinó con fuerza durante los últimos 20 años.

La cuestión del petróleo de Venezuela

En PPI plantearon que "Trump y su equipo dejaron en claro que el acceso a recursos estratégicos ocupa un lugar central". En el caso venezolano, "el foco está puesto en las enormes reservas de petróleo y en la posibilidad de que empresas estadounidenses participen en la reconstrucción de la infraestructura energética del país". "Algo similar ocurre en Ucrania, donde EEUU ya firmó acuerdos para acceder a minerales considerados críticos", agregaron.

Sin embargo, no se trata de un traslado de recursos tan lineal. "Años de corrupción, falta de inversión, incendios y robos dejaron la infraestructura petrolera del país en estado crítico, mientras que las sanciones estadounidenses profundizaron su aislamiento", enfatizaron desde la Alyc.

A principios de la década de 2000, la producción petrolera venezolana se acercaba a los 3 millones de barriles diarios. Para 2015, cayó por debajo de los 2,4 millones y desde entonces no hizo más que contraerse. En 2025, la producción rondó los 900.000 de barriles diarios.

"La producción de petróleo en Venezuela declinó de una forma impresionante, aun vendiéndole a China. Con estar asociado con China no te aseguras que te vaya bien", planteó Vaccarezza. "Los chinos le compran. ¿Cuál es la diferencia? Los Estados Unidos le explotan el petróleo, pero invierten, producen más y exportan". Desde su perspectiva, lo que quiere Trump "es que se vuelva al mismo esquema de Venezuela del año 2006", antes de las expropiaciones.

¿Competencia con Canadá?

De todas maneras, la recuperación plena de la industria petrolera venezolana podría llevar muchos años y requerir inversiones superiores a los u$s100.000 millones, según Francisco Monaldi, director del área de política energética latinoamericana del Baker Institute for Public Policy de la Universidad Rice.

"No es que EEUU necesite petróleo, es el mayor productor mundial", explicó Harker a Ámbito. "En algún momento se decía que las refinerías en la costa del golfo de México necesitaban el crudo venezolano, porque estaban adaptabas a ese tipo de petróleo, pero eso ha cambiado desde que Canadá ha empezado a producir de las arenas de bitumen".

A una conclusión similar llegó Neil Shearing de Capital Economics: "La especulación sobre la posibilidad de que Estados Unidos ejerza un mayor control sobre la industria petrolera venezolana para reducir su dependencia de las importaciones de petróleo canadiense choca con la dura realidad de la escala, la geografía y la infraestructura. Venezuela es simplemente demasiado pequeña, distante y limitada para desafiar a Canadá".

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