23 de septiembre 2008 - 00:00

IRSA capitaliza Tarjeta Shopping

Alto Palermo SA (APSA), la operadora de shopping centers del grupo IRSA, incrementó a más de 93 por ciento su participación accionaria en TarShop, la empresa que emite Tarjeta Shopping. Para eso, hizo un aporte irrevocable cercano a los u$s 20 millones.

En un comunicado a la Bolsaporteña, APSA informó que «ha resuelto participar de un aumento de capital en TarShop SA por hasta la suma de $ 60 millones a efectos de fortalecer financieramente a la sociedad teniendo en cuenta la situación del mercado».

Según fuentes bursátiles, los accionistas minoritarios -entre los cuales se cuenta el management de TarShop- cedieron su derecho de preferencia para que APSA pudiera dotar de liquidez a la compañía.

«Tenemos una cartera de créditos de $ 1.000 millones, la empresa siempre dio ganancias y jamás en más de diez años pusimos un peso. ¿No le parece que era hora de que la capitalizáramos?», dijo a este diario casi en tono jocoso una alta fuente de APSA para justificar el aporte.

TarShop nació hace más de una década como un medio de pago para ser utilizado sólo en los centros comerciales de APSA (Abasto, Alto Palermo, Alto Avellaneda, Buenos Aires Design, Paseo Alcorta, etc.), pero luego se extendió a otras cadenas y pequeños comercios.

En la actualidad, tiene unas 500.000 cuentas activas y 750.000 plásticos en la calle, lo que la ubica cuarta en el ranking de tarjetas, detrás de los gigantes Visa y Master-Card, y de la cordobesa Tarjeta Naranja -propiedad del Grupo Galicia-, pero por encimade American Express. TarShop -a diferencia de los bancos, que se fondean captando depósitos- obtiene sus fondos a través de fideicomisos, y es una de las principales emisoras de estos instrumentos. Esos fideicomisos están « securitizados» con los cupones de venta de la tarjeta.

  • Cartera

    «Ante una crisis, todo el mundo se sienta encima de la liquidez; hasta el año pasado, los fideicomisos de TarShop se emitían a 15 meses y a una tasa de 12%; hubo un momento en que debimos reducir el plazo de devolución a cuatro o cinco meses, y pagar tasas superiores a 25%, lo que tuvo el efecto de generar un flujo de caja negativo. Ahora volvimos a emitir a diez meses de plazo y a una tasa de 14% anual», explicaba el informante.

    En la actualidad, la cartera de TarShop rondaría los $ 1.000 millones, con problemas de mora o incobrabilidad en línea con los del resto del mercado financiero, que a pesar de la crisis se mantiene en sus niveles históricos.

    De todos modos, igual que le pasa al resto de los emisores, los clientes pagan el saldo mínimo y financian el resto, a tasas que rondan 3% mensual. Eso, unido a la retracción de los inversores, produjo un «descalce» momentáneo que el aporte de APSA viene a compensar.

    «TarShop viene fondeándose con fideicomisos desde hace más de diez años, y siempre cumplieron en tiempo y forma, aun en la crisis de 2001/2002», dijo otra fuente bursátil. «Todos los bonos que emitieron -salvo en ese breve lapso- fueron calificados Triple A.»

    El mercado valúa cada cuentade tarjetas de crédito entre u$s 100 y u$s 200, lo que tasaría los activos no financieros de TarShop en más de u$s 90 millones. La empresa cuenta con 25 sucursales y puntos de cobro, y emplea a unas 1.200 personas.

    Cabe recordar que hace un par de años TarShop tuvo al menos tres ofertas concretas de compra; sin embargo, Eduardo Elsztain decidió conservar la empresa entre su portafolio de activos, que incluyen -además de IRSA y APSA- el control del Banco Hipotecario SA, una desarrolladora inmobiliaria en sociedad con la brasileña Cyrela y Cresud, la mayor empresa agropecuaria del país, que también extendió sus operaciones a Brasil.

    S.D.
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