Nueva York (EFE) - Las autoridades que regulan los mercados financieros elaboran un plan para garantizar la continuidad operativa de la Bolsa de Valores en caso de un ataque terrorista u otro desastre, informó ayer el diario neoyorquino «The Daily News». El plan contempla la creación de instalaciones y oficinas de reserva, a una distancia de entre 322 y 483 kilómetros de Nueva York, por las principales firmas de inversión.
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El objetivo de esta iniciativa, en la que colaboran la Reserva Federal y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), entre otras entidades reguladoras, es reanudar las operaciones en cuestión de horas después de una interrupción general, en lugar de esperar hasta cuatro días como ocurrió tras los ataques del 11 de setiembre.
«Podría provocar la pérdida de entre 20% y 25% de empleos en la industria financiera de la región si el plan se aplica en su totalidad», declaró Kathryn Wylde, presidente de la Cámara de Comercio de Nueva York. El empleo en Wall Street descendió a 165.000 puestos de trabajo a finales de 2001, después de los ataques terroristas contra las Torres Gemelas y a causa de la debilidad económica, desde las 190.000 plazas que se registraban en agosto de 2000.
Los numerosos ajustes de planteles que han realizado muchas firmas de inversión en los últimos meses han dejado el nivel de empleo en 155.000 puestos, según el diario.
Los ingresos por impuestos de la industria financiera que consigue la ciudad se prevé que alcanzarán los 2.300 millones este año.
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