24 de mayo 2001 - 00:00

La política también es parte del mercado

La política también es parte del mercado
Con la de ayer son dos jornadas de baja consecutiva. Al menos esto fue así para las Blue Chips, que luego de retroceder 1,35 por ciento llevaron al promedio industrial a 11.105,51 puntos, y para el S&P 500, que perdió 1,55 por ciento.

Si bien los más optimistas se pasaron casi toda la jornada apuntando que en el caso de las tecnológicas las cosas son distintas, y lo de ayer fue apenas un "ajuste técnico" luego de seis ruedas consecutivas en alza, esto no convenció demasiado al resto de los participantes del mercado. Es que la merma de 3,04 por ciento del NASDAQ parecía algo exagerado para una simple toma de ganancias, que además era acompañada de una nueva caída en el volumen operado (apenas 1.140 millones de papeles en el NYSE y 1.880 millones en el mercado electrónico), y de índices que luego de moverse durante todo el día del lado perdedor, cerraban prácticamente en el punto más bajo de la jornada. Si bien algunos anotaban el hecho de que el Ejecutivo había conseguido pasar por el Congreso su proyecto de recorte impositivo, otros señalaban que a partir de hoy los republicanos han perdido su mayoría en el Senado, lo que sólo promete hacerle la vida mucho más difícil al presidente Bush. Si bien normalmente evitamos en esta columna cualquier comentario de índole política, ayer el tema fue definido como verdaderamente preocupante para Wall Street. De hecho, los sectores que más cayeron fueron casi los mismos que se verían más negativamente afectados por una administración demócrata. Por si esto fuera poco, por el lado de los datos de la economía real, cayó muy mal entre los fabricantes de semiconductores (que según el índice de la Bolsa de Philadelphia retrocedieron casi 5 por ciento) el anuncio de que la relación entre ventas entregadas y nuevas órdenes cayó a 0,42 (el valor más bajo en 10 años), cuando se esperaba 0,55. Ya un valor de 1 debería de causar alarma, porque significa que la industria se mantiene estable y sin crecer. La verdad es que la jornada estuvo plena de noticias, el problema es que el saldo parece haber sido otra vez negativo: el euro, que sufrió un nuevo derrumbe para quedar en 85,56 centavos de dólar y la tasa de los treasuries, que subió a 5,389 por ciento a 10 años. Frente a éstas apenas estuvo el anuncio de que luego de registrar el mayor retiro de efectivo en la historia de los fondos comunes durante el mes de marzo, en abril incorporaron fondos por u$s 21 millones. Claro que esto nada dice de lo que está pasando en mayo. El chimento del día: adónde irá la gente que Goldman despidió (a diferencia de otras casas de Bolsa, Goldman da tiempo a sus empleados para buscar otro trabajo).

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