Las objeciones a la operación
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El fundamento central de esos cuestionamientos -que hasta ahora nunca habían sido planteados por el gobierno argentino- es que la transferencia debe verse en el contexto del Mercosur y analizarse desde el punto de vista de la competencia en ese mercado, no sólo de la concentración que pueda alcanzar Petrobrás en la Argentina.
• La operación limitará, restringirá y desalentará la competencia del empresariado local en el mercado energético local y del Mercosur.
• La planta de Cerri de TGS produce 40% del etano que consume el Polo Petroquímico de Bahía Blanca.
• Control
• De concretarse la operación, Petrobrás contaría con una excelente oportunidad de controlar el abastecimiento y el precio de un insumo crítico para el único complejo petroquímico que, dentro del Mercosur, puede competir con Brasil.
• Al tener el control de Transener, Petrobrás se garantiza que las obras de expansión de la red de transmisión eléctrica sean hechas por constructores brasileños, en tanto que las empresas argentinas siempre resultan excluidas de los proyectos importantes que se realizan en Brasil.
• Petrobrás podría impulsar la construcción de plantas de generación para exportar energía a Brasil.
• Al contar con capacidad de generación en la Argentina, de transmisión y con reservas de gas para generación de electricidad, Petrobrás optará por exportar esa energía, aun cuando ésta sea necesaria para el mercado local.
• Peor aún, seguramente lo hará a precios deprimidos, con lo cual la Argentina estaría subsidiando a la industria brasileña, la misma que compite con nuestra industria.




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