Parte del superávit fiscal que está obteniendo el Tesoro se aplicará para cancelar deudas con los organismos internacionales. La muy fuerte compra de dólares que en los últimos días llevó adelante el Banco de la Nación Argentina tiene como objetivo central, justamente, ese destino.
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Para el ministro de Economía, Roberto Lavagna, esta estrategia cuenta con el beneficio de incorporar una nueva demanda en el mercado para sostener al dólar, compensando el fuerte ingreso de divisas que se está registrando por la liquidación de exportadores.
La deuda que se cancelará en las próximas horas es de u$s 670 millones de un vencimiento con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que cae pasado mañana. En principio, en el Palacio de Hacienda no tienen pensado solicitar una prórroga de 30 días.
Los fondos serían girados a Washington hoy mismo, pero esta vez hubo un cambio de estrategia respecto de la utilización de los dólares para hacer frente a este vencimiento.
Desde el año pasado, para hacer frente a los pagos de capital, se echaba mano a las reservas del Banco Central para cancelar vencimientos con el FMI, Banco Mundial o BID. Pero ahora fue directamente el Nación el que compró dólares en el mercado, por pedido de la Tesorería, para luego aplicarlos al pago de la deuda en cuestión.
Según estimaban ayer en Economía, el Nación habría utilizado unos $ 700 millones para adquirir un monto superior a los 200 millones de dólares en el mercado libre de cambios. De esta forma, la cancelación del crédito del BID por u$s 670 millones no ocasionaría una caída tan pronunciada de reservas, que ya superan los u$s 11.650 millones.
•Tendencia revertida
Esta adquisición tan fuerte de divisas provocó una suba de tres centavos en el precio del dólares en las últimas dos jornadas. Así, consiguió revertir, aunque sea parcialmente, la tendencia a la baja de la moneda estadounidense, ante el ingreso de una importante masa de divisas proveniente de la liquidación de exportaciones.
La estrategia de Lavagna ayudó también a quitarle algo de presión al Banco Central, que en los últimos días compró un promedio muy inferior de dólares en el mercado. De hecho, el BCRA ayer terminó con un saldo favorable de u$s 24,3 millones, cifra muy parecida a la registrada en los últimos días.
Esta menor actividad es también una menor exigencia de emisión, lo que mantiene bajo mayor control la evolución creciente de la base monetaria. Este es uno de los temas más preocupantes para los funcionarios del FMI, que observan en el fuerte aumento del circulante un peligro inflacionario en ciernes.
Desde el Banco Central, por otra parte, se esmeran en aclarar que la intervención en el mercado para comprar dólares no tiene como objetivo mantener un nivel determinado de la divisa, sino equilibrar lo que es un fuerte ingreso de dólares por causa de la liquidación correspondiente a la venta de la cosecha gruesa.
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