26 de febrero 2004 - 00:00

Lavagna dijo ahora que en 15 años recuperan

Por primera vez Roberto Lavagna ayer dio un plazo cierto sobre en cuánto tiempo un acreedor puede recuperar lo invertido en bonos argentinos. Estimó que ello puede ocurrir en 15 años («en una parte significativa») y es a través del prometido bono que paga un plus en función del crecimiento de la economía. En una entrevista del «Corriere della Sera», por primera vez ayer se abrió la puerta a una mayor flexibilidad en la propuesta del gobierno argentino: en relación con la quita de 75%, «no significa que no se pueda negociar». No dio mayores precisiones el ministro sobre el bono atado al crecimiento del PBI, pero dejó entrever que se puede crecer 6% anual durante 15 años. En el mercado financiero se estimaba ayer, sobre la base de lo señalado por Lavagna, que la Argentina en ese escenario podría pagar 3 puntos de interés adicional por año, totalizando entonces 45 puntos más en los 15 años. Claro que no será fácil mantener ese crecimiento durante tanto tiempo. Y es menos probable que los propios acreedores confíen en que la Argentina lo pueda mantener.

Horst Köhler
Horst Köhler
Según el ministro de Economía, Roberto Lavagna, los bonistas podrán recuperar «una porción significativa» de su inversión «en un plazo de 15 años» si aceptan el bono atado al crecimiento que ofrecerá la Argentina en la reestructuración de la deuda.

Si bien insistió en que la quita nominal será de 75%, explicó en un reportaje brindado al diario italiano «Corriere della Sera» que «con el bono atado al crecimiento, queremos incluir y dividir los beneficios de nuestra recuperación con los ahorristas».

De acuerdo con lo señalado por Lavagna, la Argentina estaría en condiciones de mantener un crecimiento elevado durante ese plazo, tal como lo consiguieron otras naciones, particularmente España. Si ello ocurre, el país tendría mayor capacidad para pagar intereses y los inversores cobrarán más que lo estipulado en las condiciones originales de los títulos que se emitan.

Este parece ser el nuevo planteo del Palacio de Hacienda. Una forma de recuperar 100% de lo invertido en títulos es a través de un bono Par que vence dentro de 42 años. Pero otra posibilidad es aceptar una quita sustancial de capital, pero recuperar mucho antes los fondos apostando a un mayor pago de intereses, que se incrementará a medida que mejore la evolución del PBI.

Uno de los problemas de este planteo es que hasta ahora esta clase de títulos atados a una determinada variable (en este caso la evolución de la actividad) tiene poca aceptación. En Wall Street estiman que el premio que otorga el gobierno deberá ser muy grande para que este tipo de estructura tenga atractivo.

Por ejemplo, si el país crece a 6% anual durante 15 años, esto es 3% más por año que lo estimado por las simulaciones efectuadas por el Palacio de Hacienda, sería posible recuperar 45% adicional.

Pero además de esta posición, Lavagna aseguró que
«existen caminos para aliviar el drama de los ahorristas», pero explicó que todas las alternativas están «en manos del Grupo de los 7». En Italia, por ejemplo, existen más de 400.000 ahorristas individuales que poseen títulos argentinos por u$s 14.000 millones.

• Aporte

De esta forma, confirmó que el gobierno está buscando que los países desarrollados efectúen un aporte para que se pueda mejorar la oferta de quita nominal de 75% de la deuda que delineó la Argentina.

Existen varias vías de negociación. Entre otras,
la posibilidad de que países como Alemania o Italia recompren los bonos a sus ahorristas. También resurgió en los últimos días la alternativa de que el FMI alivie parte de las obligaciones asumidas por la Argentina en el acuerdo firmado en setiembre del año pasado, por ejemplo refinanciando los u$s 2.100 millones de intereses que el país debe cancelar hasta 2006. Ese dinero podría destinarse a mejorar parcialmente la oferta a los acreedores.

La semana pasada, durante la visita del ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel, Lavagna había asegurado que al gobierno «le gustaría mucho» ofrecer una mejora a los pequeños tenedores de títulos.
Uno de los problemas es que los propios bonos emitidos por el país, y que serán rescatados en la reestructuración, no permiten hacer ofertas diferenciadas según el tipo de acreedor.

Lavagna dejó otras frases en la entrevista concedida al «Corriere della Sera»:

• Estamos dispuestos a asumir nuestras responsabilidades, pero todos deben hacer su parte.

• Lo que ha ocurrido aquí no es sólo culpa de la Argentina, sino de los bancos, los organismos internacionales y algunos países, como Italia, que en la época del derrumbe no se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo.

• La propuesta de quita es cuanto la Argentina puede pagar, sin empujar bajo la línea de la pobreza a otros dos millones de ciudadanos. Esto no significa que no se pueda aún negociar.

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