¿Qué está pasando con el dólar? Pocos entienden la minicorrida en la plaza internacional con el euro, yen, y el oro trepando a valores máximos. Para los operadores argentinos entender el fenómeno a la luz de la historia económica del país es fácil. El temor existente con el dólar en el mundo es que la Reserva Federal a cargo de Ben Bernanke deje de subir las tasas e igualmente siga elevada la inflación. Obviamente en ese clima estar posicionado en dólares está lejos de ser una buena inversión. Claro que a menor escala, con el peso se ha visto innumerables veces ese fenómeno. Conclusión: no gusta cómo el sucesor de Alan Greenspan está piloteando en sus primeros meses la Reserva Federal.
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Que la licitación de deuda -con los BONAR V- fue un éxito para Felisa Miceli quedó evidenciado con los pedidos recibidos ayer en el Palacio de Hacienda para que se reabra la oferta. Varios bancos norteamericanos «aconsejaron» este accionar al equipo económico, más teniendo en cuenta que hubo u$s 1.500 millones que se quedaron sin los BONAR V. La entidad que vio bien el mercado fue el Deutsche, que se quedó con la mayoría de los papeles.
Que el mercado reacciona rápido no es ninguna novedad. Este diario anticipó ayer que en Economía, a través de un comentario de una estrecha colaboradora de Miceli, se estimaba que la inflación, por la aplicación de subas en tarifas de electricidad a empresas, haría incrementar medio punto el índice de precios del mes en curso. Así de 0,8% estimado inicialmente podría ubicarse en torno a 1,3%. Por ello revivieron las apuestas a los bonos indexados, que a pesar del mal clima en el exterior, mantienen precios.
Causó buena impresión la presentación de Martín Redrado, presidente del Banco Central, en el Council of the Americas en Washington al hablar de la esterilización y la política monetaria. Un dato en ese sentido es que durante este mes, por las fuertes compras de dólares que está haciendo -de casi u$s 100 millones diarios- no le costará demasiado retirar pesos de circulación. La razón: ese trabajo lo hará el Tesoro Nacional ya que por vencimientos de Ganancias y Bienes Personales tendrá un superávit de caja de $ 4.000 millones que en buena parte irán a cuentas en dólares en el Banco Nación.
Tal vez para no extrañar su antigua función en la Secretaría de Finanzas, Guillermo Nielsen volvió a su costumbre de reunirse con banqueros. Ahora como ministro de Hacienda porteño comenzó los sondeos para conseguir u$s 500 millones en el mercado. Tendría más de $ 2.000 millones de caja en el Banco Ciudad, pero está procurando fondos para la expansión del subte.
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