Más politizadas que nunca estuvieron las mesas durante esta semana. Mientras se seguía festejando el voto de Julio Cobos en el Senado, llegó el portazo del ya ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández. «¿Este es sólo un cambio de nombre o implica una modificación del rumbo?», procuraban saber operadores del exterior. Los precios de los bonos recogieron la mejora de las expectativas en las últimas jornadas, pero el Discount no pudo sostener el nivel de $ 111 (tras una suba de casi 10% en las últimas dos semanas) y ayer cayó más de 2%. «Si se va (Guillermo) Moreno, automáticamente los títulos van a subir otro 10%. Si no hay novedades la semana que viene, veremos una lenta declinación», razonaban varios operadores de títulos. Todavía se da poco crédito a la posibilidad de que el INDEC sincere las cifras de inflación, más allá de un eventual cambio de nombres en el gobierno.
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El dato más sorprendente del mercado local es el derrumbe de las tasas de interés, más pronunciada que lo pronosticado por la mayoría de banqueros y analistas. Ayer, algunos bancos de primera línea captaban depósitos en pesos de grandes inversores a 12% anual. Se trata de una diferencia superior a seis puntos respecto del pico que tocó la Badlar en mayo, cuando llegó a 18,5%. Esta reducción se sintió también, aunque con menor intensidad, en la tasa de financiación. Esta semana se colocaron fideicomisos financieros a 16% anual, contra 21% que se pagó hace un mes. La tendencia se mantendría al menos hasta fin de mes. Luego dependerá de cómo sigan el clima político y el ritmo de compra de dólares, que en julio bajó notablemente.
¿Bancos de Wall Street que vuelven a invertir en inmuebles? Después del desastre que generó la exposición en hipotecas «subprime», con pérdidas calculadas ya en u$s 400.000 millones, parece insólito. Pero no lo es. Varias entidades de primera línea ya lanzaron los primeros fondos que compran carteras de viviendas con carteles de «foreclosure», es decir, en ejecución hipotecaria. Buscan aprovechar el interés de muchos inversores que procuran comprar viviendas a mitad o incluso a un tercio del precio de hace un año.
Cuando parecía que se afianzaban las subas en Wall Street, ayer volvió a derrumbarse todo. Las acciones financieras perdieron 6,7% en promedio. El Citi, probablemente el papel más seguido durante la crisis, había aumentado desde u$s 14 hasta 21 durante julio, pero ayer cerró nuevamente a u$s 19.
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