14 de octubre 2002 - 00:00

Logra Fiat un plan salvataje

Roma (ANSA) - El primer ministro Silvio Berlusconi prometió ayer a la dirigencia de la Fiat un plan de salvataje, consistente en un préstamo de cuatro mil millones de euros, para sacar a flote a la empresa insignia de Italia y salvaguardar los 40.000 puestos de trabajo, que directa o indirectamente dependen de la automotriz.

La Iglesia también intervino en el conflicto y un obispo italiano advirtió ayer que los despidos de casi dos mil trabajadores de la planta de Fiat en Sicilia podrían favorecer «a la mafia».

Berlusconi se reunió con la dirigencia de la Fiat para discutir la modalidad en que se financiarán los 4.000 millones de euros necesarios para sanear a la empresa automotriz de Turín, que hace pocos meses ya había obtenido un préstamo de 3.000 millones de euros de parte de los cinco mayores bancos italianos.

En la reunión, que se celebró en la residencia privada de Berlusconi, en Arcore, Milán, participaron el ministro de Economía, Giulio Tremonti, y el director general del Tesoro, Domenico Siniscalco.

En representación de la Fiat participaron el presidente, Paolo Fresco; el gerente general, Gabriele Galateri, y el responsable de Fiat-Auto, Giancarlo Boschetti.

Al concluir el encuentro, la secretaría de Gobierno de Roma difundió un comunicado informando que «el Ejecutivo está explorando varias hipótesis de refuerzo estratégico del sector auto», aclarando que se trata de «soluciones de mercado» tendientes a valorizar y desarrollar la industria italiana del automóvil.

El plan, que debería estar listo para fines de octubre -se informó en el comunicado-, tendrá por objeto
«mejorar el plan de reestructuración actual «salvaguardando los centros de producción».

Los detalles técnicos del plan estarán a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas en colaboración con el de Industria, el de Bienestar Social y todas las partes interesadas, precisó el comunicado oficial.

Fiat es la mayor empresa privada italiana, 80% del capital accionario pertenece a la familia Agnelli. El resto de las acciones fue cedido a la multinacional General Motors en el marco de un proceso de reestructuración empresaria que Fiat inició hace diez años, en cuyo transcurso tuvo que intervenir varias veces el Estado italiano.
Esta vez, los precisos acuerdos celebrados en el marco de la Unión Europea impedirían una ayuda directa de parte del Estado a la legendaria empresa de Turín, que tiene seis plantas distribuidas de norte a sur en la península.

Todas estas plantas, menos una en Potenza (sur de Italia), serán afectadas por los recortes que anunció la semana pasada Fiat.

El problema de la Fiat, por lo tanto, deberá ser abordado bajo tres aspectos:
el de la ocupación laboral, el de la situación financiera de la empresa, que debería aumentar su capital de 4 mil millones de euros para ser saneada para poder ser vendida al coloso estadounidense General Motors, y el de los trabajadores de las pequeñas empresas que fabrican repuestos y otros productos para la Fiat, estimados en 40.000 puestos de trabajo.

El diario económico «Il Sole 24 Ore» dijo ayer que la propuesta más viable para salvar a la empresa, que contaría con el aval de la Fiat,
sería financiar el aumento de capital empezando por un aumento de la cuota de la General Motors.

Simultáneamente, el Estado podría contribuir con 1.500 millones de euros (20% del aumento del capital) a través de algunas de sus sociedades, creadas para financiar el desarrollo de la industria.

Dejá tu comentario

Te puede interesar